La Casa Real noruega confirmó que la princesa Mette-Marit figura oficialmente en la lista de espera para recibir un trasplante de pulmón debido al severo avance de la fibrosis pulmonar crónica que enfrenta desde hace seis años.
El comunicado, de carácter urgente, llega tras varias semanas de incertidumbre y tras verse a la princesa en el Hospital Universitario de Oslo acompañada de su esposo, el príncipe heredero Haakon, y su hija mayor, Ingrid Alexandra.
La situación médica ha dado un giro determinante, obligando a realizar cambios profundos en la agenda institucional y personal de la familia real de Noruega.
Según el especialista en enfermedades pulmonares Are Holm del Rikshospitalet, "el desarrollo de la enfermedad pulmonar de la Princesa Heredera es grave".
Médicos y expertos realizaron una evaluación exhaustiva y determinaron que la inclusión en la lista de espera para trasplante resulta indispensable.
La prioridad ahora es preparar a la princesa Mette-Marit para una intervención tan pronto sea posible.
Durante este proceso, la princesa no podrá cumplir sus compromisos oficiales ni participar en actividades públicas habituales.
Cambios en la agenda real y familiar
La situación sanitaria de la princesa repercute directamente en las agendas de la familia real. La pareja heredera decidió posponer la celebración de sus bodas de plata, prevista inicialmente para agosto de 2026. Además, la princesa Mette-Marit no asistirá al viaje provincial planeado para septiembre.
El príncipe Haakon reorganizará su agenda para poder brindar un mayor acompañamiento, reduciendo traslados dentro y fuera del país, antes y después del procedimiento. Como resultado, no participará en la conmemoración de las bodas de oro de los reyes de Suecia el 13 de junio en Estocolmo.
La princesa Ingrid Alexandra, hija mayor de la heredera, regresó a Noruega y realizará su próximo semestre universitario en Oslo en vez de Sídney, asegurando su compañía a la familia en este período tan delicado. Al mismo tiempo, el príncipe Sverre Magnus mantendrá sus planes de estudios en Europa, pero volverá a casa en caso de necesidad.
El anuncio sobre la gravedad de la enfermedad de la princesa Mette-Marit lleva a cancelar todos sus próximos compromisos institucionales y aplazar eventos de alto perfil.
La Casa Real subraya que este es el momento más delicado desde que hicieron público el diagnóstico en 2018, cuando ya comunicaron las restricciones que la fibrosis pulmonar condicionaba sobre sus tareas públicas.
El príncipe Haakon evidenció la gravedad de la situación al terminar anticipadamente un viaje oficial a Japón para acompañar a la princesa Mette-Marit. La agenda de la Casa Real quedará completamente supeditada a la evolución médica de la princesa, lo que implica un cambio profundo para la familia y la vida pública noruega en los próximos meses.




