Un video que circula ampliamente en redes sociales ha generado una serie de reacciones entre usuarios y autoridades de tránsito, al mostrar el momento exacto en que un motorista que circulaba de forma indebida por una ciclovía sufre un aparatoso accidente. Las imágenes, grabadas desde el interior de un vehículo que transitaba por la zona 9, evidencian los riesgos de invadir carriles exclusivos destinados a otros medios de transporte.
En el clip se observa cómo el motorista decide ingresar a la ciclovía con el aparente objetivo de avanzar más rápido y evitar la congestión vehicular. Sin embargo, segundos después, y por causas que aún se desconocen —posiblemente una distracción—, el conductor pierde el control e impacta de forma violenta contra un poste, lo que provoca una caída catalogada como brutal por quienes han visto el material.
Hasta el momento no se ha confirmado si el motorista sufrió lesiones de gravedad, ya que el video se corta inmediatamente después del impacto y no se logra identificar al afectado. Tampoco se cuenta con información oficial sobre su estado de salud o si recibió atención médica en el lugar.
Una infracción frecuente en la ciudad de Guatemala
El caso ha reavivado el debate sobre una infracción frecuente en la Ciudad de Guatemala: la invasión de ciclovías por parte de motoristas y conductores de vehículos. Estas vías están diseñadas exclusivamente para la circulación de bicicletas, y su uso indebido representa un riesgo tanto para ciclistas como para quienes las invaden.
Ante esta situación, la Policía Municipal de Tránsito (PMT) de Guatemala reiteró el llamado a respetar las ciclovías y mantenerlas despejadas. Las autoridades recordaron que el Reglamento de Tránsito, en su artículo 183, establece una multa de Q400 para los conductores que utilicen carriles especiales destinados a otro medio de transporte. El inciso 5 del mismo artículo especifica que esta sanción aplica directamente a quienes circulen por ciclovías.
Actualmente, en la ciudad capital existen alrededor de 24 ciclovías, con un trayecto promedio de 1.2 kilómetros cada una, cuya finalidad es promover una movilidad más segura y ordenada. El respeto a estas normas, señalan las autoridades, puede marcar la diferencia entre prevenir accidentes o lamentar consecuencias graves.



