Al barrio El Gallito en Ciudad de Guatemala, se puede entrar con el permiso de las estructuras criminales que dominan el área o con las fuerzas de seguridad, de lo contrario, te arriesgas a no salir con vida, como le sucedió hace tres días a dos jóvenes tiroteados.
Los jóvenes ingresaron aparentemente por equivocación el martes por la mañana en el barrio, donde fueron atacados a balazos. Uno de ellos, de 22 años, murió por las heridas.
Ese día ya había sido declarado el estado de sitio nacional por el Gobierno, después de que el pasado domingo murieran 10 policías asesinados por supuestos pandilleros en distintos puntos de la capital, lo que llevó esta semana al Ejército y a la Policía Nacional Civil a efectuar operativos en este sector para combatir la violencia, con patrullajes a los que EFE tuvo acceso, algo impensable sin el acompañamiento de las fuerzas de seguridad.
Históricamente, el popular barrio de El Gallito ha sido un territorio prohibido para los foráneos debido a la proliferación de grupos criminales. El acceso a sus zonas más conflictivas requiere el permiso de los jefes locales y cumplir con normas estrictas, como transitar con las ventanas del vehículo abajo.
Las autoridades realizaron esta semana los patrullajes amparados en el estado de sitio que desde el domingo permite la detención de cualquier persona sospechosa de terrorismo sin necesidad de una orden judicial, tal como se ha procedido en otras "zonas rojas".
"Se están haciendo patrullajes para evitar más hechos en contra de los compañeros y poder así dar persecución a los pandilleros terroristas que han causado estragos en la institución", explicó a EFE el oficial tercero de la Policía Nacional Civil, Édgar Lainez.
Detrás de los asesinatos de los agentes están presuntos miembros de la pandilla Barrio 18, que los atacaron en represalia después de que las fuerzas de seguridad recuperan el control de tres cárceles donde se registraron motines el sábado y rehénes.
"Los patrullajes no se han visto afectados, pero sí se han visto reforzados con más elementos para tener más apoyo y poder enfrentar cualquier situación con estos delincuentes", relató Lainez.
La alerta sigue
Entre los 10 agentes asesinados se encontraban dos mujeres, una situación que no ha pasado desapercibida para la institución.
"La alerta sigue. No nos descuidamos ni bajamos la guardia en ningún momento", dijo a EFE Élida Chavajay, una agente con casi cinco años de servicio en la Policía Nacional Civil.
Según la agente, siente que "la sociedad" ve a las mujeres "como un factor vulnerable", pero ellos no lo sienten así: "Tomamos nuestras medidas de autoprotección y no nos confiamos".
Tanto Lainez como Chavajay participaron esta semana en los patrullajes a pie y motorizados en El Gallito, como parte de operativos que se han extendido a otras áreas, como el norte de la capital y los municipios de Villa Nueva (sur) y Mixco (oeste).
Hasta el pasado miércoles, las autoridades habían detenido a casi 300 personas, incluidos 23 pandilleros vinculados directamente con los ataques a los 10 policías asesinados.
Solo esta mañana, el Gobierno informó en sus redes sociales que estaba ejecutando "más de 20 diligencias de allanamiento", priorizando las zonas con mayor delincuencia, reportando en las últimas acciones la captura de más de un centenar de personas, entre ellos "cuatro presuntos terroristas", identificados con sus alias: Killer, Negro, Gatica y Maco. EFE



