El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, defendió este miércoles 28 de enero en Panamá la necesidad de un diálogo regional robusto para navegar un orden global "que está cambiando", y presentó los avances de su país, que en 2025 alcanzó su mejor calificación crediticia histórica y un crecimiento del 4,1 %.
Durante la inauguración del II Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, Arévalo planteó que la región debe redefinir su papel en un escenario internacional donde los contornos tradicionales se han perdido.
"El orden global e internacional que habíamos dado por sentado está en flujo, está cambiando", advirtió el mandatario, tras asegurar que ante este escenario de incertidumbre "lo único que nos va a servir para darle forma a ese mundo que perdió sus contornos será el diálogo".
"Necesitamos recurrir al diálogo para entender las transformaciones y orientarlas", afirmó ante sus homólogos.
Arévalo destaca combate a la corrupción en Guatemala
El gobernante guatemalteco detalló que su Administración ha implementado un programa de reformas "de una magnitud sin precedentes" centrado en el combate a la corrupción y el rescate de las instituciones.
Destacó la aprobación de leyes clave como la de infraestructura vial, competencia y una reforma profunda al régimen de alianzas público-privadas para atraer inversión extranjera en transporte, energía y agua.
Arévalo subrayó que Guatemala continúa creciendo impulsada por la inversión pública y un dinamismo récord de remesas, que superaron los 25.000 millones de dólares en 2025.
En el contexto de las acciones estratégicas para seguir impulsando el desarrollo de Guatemala, el mandatario delineó cuatro prioridades para su gestión: transporte público, acceso universal a la red eléctrica, mejora de la red vial e inversión en capital humano para consolidar una "prosperidad compartida".
El foro, considerado el 'Davos latinoamericano', es organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Gobierno de Panamá.
En esta segunda edición, que tiene al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, como invitado de honor, se reúnen ocho mandatarios y unas 2.500 personas para debatir soluciones sobre el crecimiento inclusivo y los retos urgentes de la región.



