Las autoridades confirmaron este viernes, 17 de abril, que durante una requisa en el Centro Preventivo para Hombres y Mujeres del departamento de Chimaltenango fue localizada una variedad de objetos prohibidos y sustancias presuntamente ilícitas.
El operativo estuvo a cargo de guardias del Sistema Penitenciario (SP), que trabajaron apoyados por la Policía Nacional Civil (PNC) y efectivos del Ejército de Guatemala para inspeccionar distintos sectores de la prisión. Como resultado, los equipos de seguridad decomisaron drogas, dinero en efectivo y artículos que no están permitidos dentro de la cárcel.
Estas acciones forman parte de una estrategia nacional implementada por las carteras de Gobernación y Defensa para reforzar los controles y reducir los privilegios que algunos reclusos obtienen de manera ilegal.
Objetos decomisados durante la requisa
En el operativo, las autoridades decomisaron lo siguiente:
- 18 colmillos con supuesta cocaína
- 120 cajetillas de cigarrillos
- 60 objetos punzocortantes
- Un teléfono móvil
- Una caja con hojas de afeitar
- 100 encendedores
- 33 aparatos de sonido
- 6 televisores
- 10 extensiones eléctricas
- 2 controles para videojuegos
- 3 frascos con supuesto alcohol
- 3 pipas para consumo de droga
- Una lata de cerveza
- Un octavo de licor
- 2 relojes
- Una sierra
- Q600 en efectivo
- Otros objetos de tenencia no autorizada
Refuerzo en la seguridad penitenciaria
Las requisas implementadas por las autoridades guatemaltecas buscan frenar el ingreso de productos ilícitos y mantener la disciplina dentro de los centros de detención. Este tipo de intervenciones permiten identificar y eliminar posibles privilegios que puedan disfrutar las personas privadas de libertad, lo que podría significar riesgos para la integridad y la gestión interna del centro.
El operativo implementado en Chimaltenango forma parte de una política de seguridad nacional que incluye mayor vigilancia, control del acceso y la colaboración constante entre distintas fuerzas de seguridad.
Como parte de estos esfuerzos, periódicamente se desarrollan operativos de inspección en las prisiones. Estas medidas, según las autoridades, ayudan a prevenir delitos organizados y limitar las actividades ilícitas que a menudo se planifican desde el interior de los recintos.



