El secuestro del odontólogo Julio Amílcar Martínez Murillo, ocurrido hace más de un año, sigue generando incertidumbre, mientras la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ministerio Público continúan las investigaciones para esclarecer el paradero de la víctima.
Desde el instante en que se reportó el plagio, las autoridades desplegaron a su equipo especializado de la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC) con el objetivo de salvaguardar la integridad del profesional y prestar soporte tanto técnico como emocional a la familia afectada.
De acuerdo con el oficial Nelson Pichillá, jefe de la DEIC, se establecieron múltiples protocolos de seguridad y líneas de negociación, priorizando siempre la protección de la vida de la persona secuestrada. A pesar del pago de un considerable rescate, la víctima no fue devuelta, lo que mantiene la preocupación y la expectativa en toda la población.
Las declaraciones del jefe policial se dieron este jueves, 9 de julio, durante una entrevista en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, donde aseguró que continúan las diligencias en seguimiento de este caso.
Búsqueda activa y avances en el caso
La investigación señala que la estructura criminal, autodenominada "Escorpión", opera con una logística avanzada y ha sido objetivo de múltiples allanamientos en distintas locaciones. Recientemente, las fuerzas de seguridad capturaron a Andrés Alcázar Crespo, sexto integrante del grupo, en un residencial ubicado en el kilómetro 20.5 de la Ruta a Fraijanes.
Durante este procedimiento, se conoció que el detenido habría proporcionado y entregado los chips telefónicos con los que los secuestradores realizaron llamadas y enviaron mensajes para negociar el rescate.
Según el entrevistado, el sospechoso tenía un papel importante, colaboraba con suministro de información y actividades de vigilancia para la organización, además de ser encargado de la logística, captación y transmisión de información.
Pichillá relató que la operación para su aprehensión fue ejecutada sin resistencia, aunque los agentes estaban preparados para posibles enfrentamientos en varios puntos estratégicos, por lo que equipos policiales se mantuvieron en alerta durante horas previas al operativo.
Hipótesis y perfil criminal
El oficial Pichillá explicó que la PNC maneja entre dos y tres hipótesis principales sobre la situación de la víctima, considerando tanto la posibilidad de que siga en cautiverio como la de un desenlace fatal. Aunque todas las teorías permanecen vigentes, la búsqueda del cuerpo o del lugar donde podría encontrarse la víctima se intensifica a medida que avanzan las diligencias.
La banda "Escorpión" utiliza palabras clave y comunicación encriptada para organizar sus acciones criminales, lo que ha dificultado la total desarticulación de la estructura. No obstante, las autoridades se mantienen firmes en la investigación y aseguran que continuarán hasta dar con el paradero de todos los responsables, siguiendo las directrices trazadas desde la dirección general de la policía y el Ministerio de Gobernación.
Coordinación institucional y plan de acción
El comando antisecuestros de la PNC coordina a diario con fiscales y personal especializado para recolectar evidencia, ejecutar allanamientos y mantener el acompañamiento a la familia afectada. Esta labor continua ha permitido que se recabe información relevante sobre la estructura criminal y sus movimientos recientes.
Por ahora, las pesquisas se centran en verificar si la víctima permanece con vida o si el caso tomará un giro aún más trágico. Mientras tanto, se anunció que la declaración oficial de la víctima o familiares ha sido pospuesta para el 15 de julio, en una audiencia programada a las 9 de la mañana.
La comunidad se mantiene expectante ante cualquier avance. El seguimiento mediático y la vigilancia ciudadana han sido claves para mantener el tema en la agenda nacional, mientras las autoridades insisten en que no descansarán hasta capturar a todos los involucrados.





