El Ministerio de Relaciones Exteriores, expresó su preocupación por el uso desmedido e injustificado de la fuerza en algunos de los operativos de control migratorio en los Estados Unidos de América, ante los recientes reportes en los cuales se indica que vulneraron la integridad de ciudadanos guatemaltecos que se vieron afectados, uno de estos caso el de Marco Antonio Roblero Pérez, agredido en Atlanta, Georgia.
"Guatemala reconoce plenamente la soberanía de cada Estado para implementar sus políticas migratorias; no obstante, reitera con firmeza que la ejecución de dichas medidas debe ceñirse, sin excepción, bajo el respeto de los derechos humanos de las personas migrantes, resguardando su dignidad humana, integridad física y psicológica, independientemente de su estatus migratorio.", indicó la Cancillería en un comunicado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores añadió que a través de la Red Consular en los Estados Unidos de América, continúa fortaleciendo la comunicación con autoridades locales para el cumplimiento de las acciones de protección y asistencia consular y el respeto al debido proceso.
El Gobierno también solicitó el esclarecimiento de los hechos sobre el reciente caso acaecido en Doraville, Estado de Georgia, para determinar las responsabilidades correspondientes conforme a la ley.
El guatemalteco, Marco Antonio Roblero Pérez, de 25 años, se encuentra internado en un hospital de Atlanta, Georgia, Estados Unidos, luego de ser agredido por agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
Roblero Pérez se dirigía a trabajar el pasado 18 de julio; sin embargo fue interceptado por agentes de ICE, quienes lo golpearon hasta dejarlo con fractura de nariz, dientes rotos y hematomas en ambos brazos, relato la familia a la cadena Univision.
El guatemalteco también sufrió descargas eléctricas con una pistola taser. "Empezó a llorar, decía que le dolía mucho la cara, que le habían sacado los dientes y que le costaba respirar", relató Jennifer Pérez, prima de Roblero Pérez.
El ICE, por su parte, asegura que Roblero intentó huir "de forma peligrosa" y que el uso de la fuerza fue necesario para evitar que se lanzara contra el tráfico.
Según el relato de su prima, varios agentes se abalanzaron sobre él en el suelo, cuando intentó huir. "Cayó al suelo y se subieron encima de él. Le golpearon la cara y también lo electrocutaron".
El portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, aseguró que Roblero empujó la puerta de su vehículo contra un automóvil conducido por un agente, causando daños, y que huyó hacia una carretera muy transitada. Por lo que los agentes utilizaron una pistola eléctrica para "evitar que se lanzara contra el tráfico".
Con información de Winston Cano, Emisoras Unidas, 89.7*





