Un juez ordenó la medida de arresto domiciliario para los exlíderes indígenas, Luis Pacheco y Héctor Chaclán, considerados "presos políticos" por diversas organizaciones sociales, quienes han estado encarcelados desde hace más de 15 meses bajo cargos de terrorismo por liderar protestas en defensa de la democracia.
El proceso penal en su contra se remonta a las manifestaciones de octubre y noviembre de 2023, cuando pueblos indígenas encabezaron bloqueos masivos para exigir el respeto a las elecciones ganadas por el hoy presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, frente a los intentos de anular los resultados por parte de la Fiscalía entonces liderada por Consuelo Porras.
Tras hacerse pública la información con respecto a las medidas sustitutivas otorgadas a Pacheco y Chaclán, el mandatario emitió un pronunciamiento este miércoles, 5 de agosto, en el que calificó la resolución judicial como "una buena noticia para Guatemala".
A través de sus redes sociales, el gobernante expresó que ninguno debió ser criminalizado, pues, según sus palabras, ambos defendieron legitimamente la voluntad popular.
"Luis Pacheco no solo fue un liderazgo importante en la defensa de la democracia, también sirvió a Guatemala desde este Gobierno como viceministro, convencido de que la transformación democrática del país debía construirse desde las instituciones y con pleno respeto a la ley. Su privación de libertad representó una herida para la justicia, para ellos, para sus familias y para todos quienes creen en la democracia", expresó.
Asimismo, Arévalo indicó que le "alegra profundamente" la medida sustitutiva que se les ha otorgado, lo cual consideró que renueva la esperanza en que "los tiempos oscuros" están quedando atrás.
"La justicia debe servir para proteger los derechos de las personas y fortalecer la democracia, nunca para debilitarla", destacó en la parte final de su mensaje.




