Las emergencias provocadas por el río Pinula siguen afectando a varias zonas cercanas a la ciudad, con aproximadamente 300 viviendas en riesgo, según información reciente. La licenciada Ángela Leal, subsecretaria de gestión de riesgo de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), explicó que la situación es compleja y requiere decisiones urgentes por parte de las autoridades municipales y los habitantes de la zona.
Leal confirmó que ya se emitieron recomendaciones claras a los alcaldes de los municipios por donde atraviesa el río Pinula. Estas autoridades cuentan con la información necesaria para prevenir futuras construcciones cerca de la cuenca del río. Por lo pronto, se aconseja evitar otorgar licencias de construcción en un perímetro de al menos cincuenta metros desde el cauce.
A criterio de la entrevistada, el reto principal será que las municipalidades dialoguen con los vecinos afectados para definir soluciones, como el posible traslado de familias y la recuperación de áreas para que vuelvan a ser zonas verdes.
La funcionaria subrayó que este no es un problema nuevo. El origen se vincula a permisos de construcción otorgados en administraciones anteriores en áreas vulnerables. Insistió en que resolver esta situación debe ser un trabajo continuo, más allá de un solo periodo municipal, y que requerirá el involucramiento de todas las partes: autoridades actuales y futuras, así como la propia comunidad.
Viviendas en riesgo
En junio de este año, la Conred realizó una evaluación de la zona y confirmó que entre 250 y 300 viviendas presentan algún grado de riesgo o ya han sido afectadas. Las autoridades locales recibieron un listado preciso para priorizar las medidas preventivas, especialmente de cara a la temporada de lluvias, con el fin de evitar más daños materiales y la pérdida de vidas humanas.
Finalmente, Leal coincidió en la importancia de que todas las corporaciones municipales tomen en cuenta el riesgo al otorgar nuevas licencias de construcción, considerando factores como la seguridad, la capacidad de saturación de la zona y la posibilidad de generar problemas como escasez de agua. Recalcó que no debe permitirse que intereses particulares prevalezcan sobre el bienestar colectivo.




