La presión arterial alta, también conocida como hipertensión, puede presentarse a cualquier edad. Su prevalencia en personas en la adultez temprana y media ha ido en aumento a nivel mundial.
Bianca Bandarra, M.B.B.S., médica de atención primaria y especialista en salud ejecutiva en Mayo Clinic Healthcare en Londres, describe los factores del estilo de vida que pueden influir en el riesgo y explica por qué es importante tratar la presión arterial alta.
La presión arterial alta es una afección frecuente que afecta a las arterias del organismo. Si se tiene presión arterial alta, la fuerza con la que la sangre empuja contra las paredes arteriales es de manera constante demasiado elevada. El corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre.
Si no se trata, la presión arterial alta aumenta el riesgo de infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca, ictus y otros problemas de salud graves. Asimismo, se incluyen trastornos renales y oculares, demencia y síndrome metabólico, un conjunto de afecciones que incrementa el riesgo de diabetes.
Más presión arterial
La hipertensión suele desarrollarse sin síntomas. La presión arterial alta puede ser una enfermedad silenciosa; las personas pueden padecerla sin darse cuenta. Cabe destacar que, si no se trata, puede dañar los vasos sanguíneos y los órganos a lo largo de muchos años.
Según la Dra. Bandarra: Si la presión arterial alta no se trata, puede dañar los vasos sanguíneos y los órganos a lo largo de muchos años. Por eso, debemos ser proactivos en la prevención y el diagnóstico precoz. Una simple medición de la presión arterial es una herramienta importante de cribado.
Las personas con afecciones como diabetes, enfermedad renal o antecedentes familiares de hipertensión pueden necesitar un seguimiento más frecuente. Si tiene antecedentes familiares de hipertensión, es aconsejable adoptar una actitud proactiva y consultar con su equipo sanitario si son apropiadas medidas adicionales, como la monitorización de la presión arterial en el domicilio.




