Tomasz Nadolski , un hombre que nació en Oleśnica, una ciudad ubicada en el suroeste de Polonia. Aunque hoy tiene 35 años, su cuerpo permanece con las características físicas de un niño de 12. Su crecimiento se detuvo por completo a esa edad y nunca llegó a experimentar la pubertad, consecuencia de una enfermedad genética poco frecuente conocida como síndrome de Fabry.
Su condición ha provocado situaciones insólitas. Cuando tenía 25 años, la policía llegó a confiscarle su documento de identidad porque no creían que realmente le perteneciera. Su aspecto infantil hacía pensar a las autoridades que el documento era falso. Cabe destacar que, los primeros síntomas aparecieron cuando Tomasz tenía apenas siete años.
Después de cada comida comenzaba a vomitar y, con el paso del tiempo, surgieron fuertes dolores en el estómago, las manos y los pies. Sus padres buscaron ayuda médica en numerosas ocasiones, pero ningún especialista encontraba la causa de su padecimiento.
Según relató en una entrevista con el medio polaco naTemat, varios médicos aseguraban que inventaba los síntomas, que era un simulador o que sufría un trastorno mental para evitar asistir a la escuela. Mientras tanto, su salud seguía deteriorándose. Tomasz no lograba subir de peso y, tras cada comida, sufría episodios de fiebre, temblores, taquicardia y un intenso dolor que afectaba su calidad de vida.
Más del niño de 12
Sus padres, aunque veían su sufrimiento, también llegaron a creer las explicaciones de algunos especialistas, quienes insistían en que el problema era psicológico. A los 12 años ocurrió un hecho que marcó definitivamente su vida: su cuerpo dejó de crecer.
Mientras sus compañeros atravesaban la adolescencia, él permanecía con la apariencia de un niño. Además de las limitaciones físicas, fue víctima de burlas constantes en la escuela, donde algunos compañeros lo apodaban "Skeletor" y se mofaban de su aspecto.
Un médico residente decidió solicitar una prueba genética que finalmente confirmó que padecía la enfermedad de Fabry, un trastorno hereditario poco frecuente ligado al cromosoma X que afecta aproximadamente a uno de cada 40 mil hombres en el mundo. Para Tomasz, conocer el nombre de su enfermedad significó un alivio. "Cuando recibí el diagnóstico, no podía creerlo.
Aunque la enfermedad sigue marcando su vida, su historia se ha convertido en un ejemplo de la importancia de un diagnóstico temprano para las enfermedades raras.




