La freidora de aire se ha convertido en uno de los electrodomésticos favoritos para preparar alimentos de manera rápida y práctica, pero su uso también genera dudas sobre el impacto que puede tener en la factura de electricidad. La buena noticia es que existen formas sencillas de reducir su consumo sin dejar de utilizarla.
El gasto de una freidora de aire depende principalmente de factores como la potencia del aparato, el tiempo de cocción, la temperatura seleccionada y la frecuencia con la que se utiliza durante la semana. De acuerdo con información recopilada por Infobae, estos electrodomésticos suelen tener una potencia de entre 1.200 y 1.500 watts.
No todos los alimentos necesitan permanecer una hora dentro de la freidora. Preparaciones como papas, vegetales, pollo o productos congelados suelen cocinarse en aproximadamente 15 a 30 minutos. Una freidora de aire de 1.200 watts puede consumir entre 0,3 y 0,6 kilovatios-hora por preparación, dependiendo del tiempo que permanezca encendida.
Por ello, para calcular cuánto representa en la factura eléctrica, es necesario considerar tanto la potencia del equipo como el tiempo real de funcionamiento. En términos generales, una Air Fryer puede representar un menor consumo que un horno convencional cuando se preparan cantidades pequeñas.
Aprovecha tu freidora de aire
Mientras una freidora de aire puede utilizar entre 1 y 1,5 kilovatios-hora durante una hora, un horno convencional puede consumir entre 2 y 3 kilovatios-hora en el mismo periodo. Uno de los consejos más sencillos consiste en evitar el precalentamiento cuando la receta o el fabricante no lo requieran. Reducir esos minutos de funcionamiento también ayuda a disminuir el consumo.
Además, es recomendable aprovechar una misma sesión para cocinar varios alimentos, en lugar de encender el aparato repetidamente para preparar pequeñas cantidades. Otro punto importante es no sobrecargar la canasta. Si el aire caliente no circula correctamente, los alimentos pueden tardar más en cocinarse y, por consecuencia, aumentar el gasto energético.




