Durante octubre, Mes de la Concientización sobre el Cáncer de Mama, también es importante conocer una forma poco frecuente pero agresiva de esta enfermedad: el cáncer de mama inflamatorio. Cabe destacar que que este puede desarrollarse rápidamente y no necesariamente presenta el tradicional bulto como primera señal de alarma.
A diferencia de otros tipos de cáncer de mama, el cáncer de mama inflamatorio suele provocar cambios visibles en la piel de una de las mamas. Entre los principales síntomas se encuentran el enrojecimiento o cambios de coloración hacia tonos rosados, rojizos, morados o similares a moretones.
A lo anterior se une calor inusual y una apariencia de la piel parecida a la cáscara de una naranja, conocida como peau d'orange. De acuerdo con la información de Mayo Clinic, esta enfermedad representa aproximadamente entre el 1% y el 5% de los diagnósticos de cáncer de mama, pero está relacionada con alrededor del 10% de las muertes por esta enfermedad.
Uno de los principales desafíos es que sus síntomas pueden confundirse con otras afecciones, como una infección de la piel, mastitis o enfermedad de Paget de la mama. Los cambios pueden aparecer en cuestión de meses. Por ello, cualquier modificación rápida en la apariencia de la piel de la mama debe ser evaluada por un profesional médico, especialmente cuando no existe una causa evidente.
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En este tipo de cáncer, las células anormales se desplazan a través de los vasos linfáticos de la piel y del tejido blando, provocando los cambios característicos. El tratamiento comienza generalmente con terapia sistémica, es decir, medicamentos que actúan en todo el organismo.
La estrategia depende de las características biológicas y del subtipo del cáncer, como la presencia de receptores de estrógeno o la sobreexpresión de la proteína HER2.
Entre las alternativas se encuentran la quimioterapia, las terapias dirigidas contra HER2 y la inmunoterapia en determinados casos. Posteriormente, el tratamiento puede incluir cirugía para retirar la mama y ganglios linfáticos cercanos, seguida de radioterapia en el tórax, axila y hombro.




