Nota de EU89.7
Las ocho reuniones donde Mario Estrada habría negociado con el narco su financiamiento

Desde dejar pasar toneladas de droga, dejar en poder del cartel de Sinaloa la policía, el Ejército, entre otros puestos, y planear el asesinato de contrincantes, son parte de los señalamientos.

Mario Estrada podría enfrentar hasta 10 años de cárcel por varios delitos tras ser descubierto en negociaciones con el cartel de Sinaloa para que financiara su campaña que le coadyuvara a ganar las elecciones.

Permiso para el transporte de miles de toneladas de cocaína vía aérea, que el narco designara al ministro de Gobernación, asesinar a rivales políticos, un financiamiento de más de 10 millones de dólares para su campaña, eran parte de las negociaciones que aparentemente hizo Estrada y Pablo González Mayorga en ocho reuniones con representes de esta organización del narco.

Sin embargo, con las personas que negociaba el candidato presidencial de UCN y González Mayorga, eran colaboradores en esta investigación.

Las reuniones

Según el Departamento de Justicia estadounidense, todo comenzó el 6 de enero pasado, donde uno de los agentes encubiertos se reunió con González en su oficina cerca de la ciudad de Guatemala, en donde dijo que “era un miembro activo del partido político… y que el candidato presidencial era Estrada. González le dijo a CS-1 (el agente encubierto) que la campaña Estrada necesitaba fondos del cartel de la droga para competir en las próximas elecciones presidenciales, y preguntó si CS-1 sabía de algún cartel de la droga que estuviera interesado en proporcionar dicha financiación”.

Primer ofrecimiento: control de la policía y el ejército

En este acercamiento, “González también declaró que Estrada, si fuera electo presidente de Guatemala, usaría varias agencias gubernamentales para apoyar las actividades del narcotráfico en Guatemala. Por ejemplo, González le dijo a CS-1 que, si un cartel de la droga proporcionara fondos a la campaña y Estrada ganara, el cartel tendría influencia directa sobre los secretarios designados del Interior, que supervise a la policía y Defensa, que supervisa el ejército”.

Segunda reunión

Al día siguiente, el 10 de enero, Mario Estrada se le indica que el cartel de Sinaloa le podría dar el financiamiento, se le pide que esta organización tenga acceso al gobierno a lo que Estrada dijo que si fuera electo presidente “Estrada nombraría miembros del cartel de Sinaloa para el ministerio del Interior (Gobernación), el ministerio de Defensa y las posiciones que controlan los puertos y aeropuertos de Guatemala”.

Acercamiento con “representante” del cartel de Sinaloa

El 7 de febrero, González conoce a una segunda fuente confidencial involucrada en la investigación, esta tuvo lugar siempre en la ciudad de Guatemala, y la misma quedó grabada en audio y video.

En esa ocasión González preguntó si podrían asesinar a otros rivales políticos que amenazaban con ganar la elección. “No sería difícil” matar a un candidato en particular porque el candidato era “odiado”, pero advirtió que otro candidato estaba “bien protegido”.

Cuarta reunión

Al día siguiente, el 8 de febrero, se llevó a cabo la cuarta reunión entre Estrada y González con los dos colaboradores en la investigación, en donde se habló que Estrada podría ganar las elecciones si el cartel de Sinaloa proporcionaba entre 10 a 12 millones de dólares.

“Estrada explicó que necesitaba entregar una cantidad considerable de dinero a cada uno de los 22 distritos de Guatemala para poder obtener los votos necesarios en cada distrito y que planeaba contratar a una persona por aproximadamente 2 millones de dólares para ayudar a construir la campaña”, según se destaca en la investigación.

Permiso para dejar pasar toneladas de droga

A cambio del dinero se cuestionó a Estrada si ayudaría al cartel de Sinaloa a transportar cocaína a través de los aeropuertos de Guatemala donde se enviarían aproximadamente seis aviones cargados con la droga por mes, cada uno de los cuales trasladaría “múltiples toneladas de cocaína. Estrada acordó asistir a las actividades del cartel de Sinaloa a cambio del financiamiento de campaña”.

En este encuentro “también discutieron nuevamente sobre asesinar a rivales políticos, y Estrada proporcionó a CS-2 (el segundo colaborador) los nombres de dos personas que eran objetivos potenciales. Estrada también identificó a un individuo para atacar primero, y señaló que este asesinato sería fácil de completar porque el objetivo tenía muchos enemigos en Guatemala”.

Presenta a “asesino”

En Florida fueron las siguientes reuniones. En el quinto acercamiento González se reunió con uno de los colaboradores quien a su vez le presentó a un supuesto asesino quien en realidad era un oficial encubierto. Todo quedó grabado en un almacén encubierto de la DEA.

“Muchos AK-47”

Nuevamente González se refirió a asesinar a ciertos rivales políticos en donde dijo que era más fácil “sacar”, y declaró que quería hacerlo “lo más rápido posible”. Además, “González les dijo (a los agentes encubiertos) ‘queremos ver la reacción del público después de los dos primeros golpes’ antes de seguir adelante con los demás. González también les dijo que podía proporcionar ‘muchos AK-47’ para llevar a cabo el trabajo”.

En este encuentro el colaborador y el agente encubierto le mostraron a González 5 millones de dólares “en supuestas ganancias de medicamentos para la campaña Estrada. González luego hizo una llamada de video a Estrada. Durante esa llamada, González entregó el teléfono a CS-2 (el colaborador) quien usó el teléfono de González para mostrar a Estrada el almacén y la moneda a granel supuestamente en varios lugares del almacén”.

En un yate

La sexta reunión se desarrolló el 27 de febrero en un yate encubierto de la DEA en las cercanías de Miami, Florida, la cual quedó grabada en audio y video.

Estrada y uno de los colaboradores discutieron, entre otras cosas, “su acuerdo sobre cómo Estrada apoyaría el narcotráfico del cartel de Sinaloa si Estrada fuera elegido presidente. Estrada declaró, en sustancia y en parte, que estaba ‘convencido de que voy a ganar’ y que después de ganar, Estrada apoyaría las actividades del cártel en Guatemala”.

Aceptó el ingreso de aviones con cocaína

“En particular, Estrada acordó aceptar los aviones cargados de cocaína del cartel de Sinaloa en los aeropuertos y puertos de Guatemala. Estrada también acordó nombrar miembros del cártel para cargos gubernamentales clave”.

Según el informe, Estrada también le dio al colaborador de la DEA que ya no quería que siguieran adelante con los asesinatos propuestos. “Estrada explicó que alguien más iba a asesinar a uno de los objetivos potenciales, y Estrada pensó que traería demasiados problemas si procedían con los otros asesinatos”.

La ruta del ingreso del dinero

El 4 de marzo, durante la séptima reunión, Mario Estrada le indicó la forma en la cual se podría ingresar el dinero para su campaña. “Estrada sacó un mapa y demostró cómo el UC Yacht (el yate de la DEA encubierto) podía viajar desde Miami, a través de Cuba, antes de llegar a Guatemala”.

El candidato presidencial destacó que los “riesgos se mitigaron por el hecho de que el yate era de lujo, que enarbolaba bandera estadounidense y navegaba por ciudadanos estadounidenses. Estrada explicó además que podría ser más fácil comprar un yate que pagar las tarifas de transporte que habían estado discutiendo”, respecto de las interrogantes que se le plantearon sobre la seguridad en Guatemala.

Estrada y el narco local

Por último, en la octava reunión entre Estrada y los infiltrados de la DEA, el candidato presidencial declaró, “en sustancia y en parte, que estaba organizando la participación de otro equipo para llevar el saldo del dinero del cartel de Sinaloa a Guatemala porque Estrada se había quedado sin dinero y su campaña fue estancamiento. Estrada también declaró que estaba trabajando por separado con un narcotraficante con sede en Guatemala, que también apoyaba la candidatura de Estrada a la presidencia”.

Además, Mario estrada dijo que las personas de otro cartel de la droga también querían proporcionar fondos para su campaña.

Delitos

Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Estrada y González podrían enfrentar una sentencia mínima obligatoria de 10 años de prisión y una pena máxima de cadena perpetua. Los delitos a imputar serían conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos, conspiración para usar y transportar ametralladoras y dispositivos destructivos durante, y poseer ametralladores y destructivos dispositivos para la conspiración de la importación de cocaína.

“Las posibles sentencias mínimas y máximas obligatorias en este caso son prescritas por el Congreso y se proporcionan aquí solo con fines informativos, ya que cualquier sentencia de los acusados será determinada de un juez”, se informó.