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Según Minfin, el Presupuesto 2022 incluye menos deuda y mejora indicadores; Icefi señala anomalías

Opiniones encontradas han surgido con relación al proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado 2022.

Álvaro González Ricci, ministro de Finanzas
Foto: Finanzas

El ministro de Finanzas, Álvaro González Ricci, y el investigador del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), Ricardo Barrientos, se refirieron al proyecto del Presupuesto 2022.

Durante el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, el funcionario fue cuestionado acerca de si se tiene contemplado adquirir más deuda para financiar el gasto público del próximo año.

“Esto siempre es así, pues lógicamente los ingresos del Estado no son suficientes para utilizar en funcionamiento y pagar el servicio de deuda”, destacó.

Y explicó que en 2022 se recaudarán Q76 mil millones, mientras que el costo de funcionamiento es de Q70 mil millones. “Estamos recaudando más de lo que vamos a gastar”, dijo.

De igual forma, aclaró que los destinos específicos de los impuestos no permiten separar la recaudación solo para funcionamiento o inversión, lo cual aseguró que ha sido así por muchísimos años.

González consideró que es un presupuesto muchísimo mejor que el que se tiene actualmente y que se debe observar el beneficio de contar con el mismo, en comparación de no tener ninguno.

Mientras tanto, Barrientos recordó que el Icefi emitió ayer un comunicado en el que exhortó al Pleno del Congreso a eliminar las anomalías introducidas en el dictamen al presupuesto.

El referido dictamen fue entregado esta semana por la Comisión de Finanzas tras el análisis respectivo. El techo contemplado es de Q105 mil 900 millones, con una meta de recaudación de Q76 mil millones.

De acuerdo con el investigador, el propio presidente Alejandro Giammattei y el presidente de la Comisión Legislativa de Finanzas se han referido a que en este presupuesto se reduce el endeudamiento público.

Sin embargo, según explicó, en el dictamen hay incremento en deuda pública, lo cual preocupa a la entidad por temas del manejo del crédito.

“El presupuesto sí está incrementando la deuda pública y lo que entendemos que han querido comunicar es que no gestionaron préstamos externos nuevos para 2022”, detalló.

Por ejemplo, tienen desembolsos de prestamos de 2.5 millardos, pero tienen amortizaciones de 4.7 y eso hace un financiamiento externo negativo. Entonces pagarían más amortizaciones que desembolsos, añadió.

Además, Barrientos expuso que la deuda pública no solo son préstamos externos, pues están los Bonos del Tesoro, un rubro en el que para el próximo año se observa un monto alto, con más Q16 mil millones que se estarían contratando.

“Yo no celebraría mucho que no se gestionen los préstamos externos, pues la totalidad de deuda se financia con bono del Tesoro, que es deuda cara, con mas altas tasas de interés y largos plazos”, expuso.

Y dijo que el déficit fiscal de 2022 se está planteando en el dictamen que será financiado con casi Q6 mil millones de caja, que provienen de deuda bonificada, bonos del Tesoro colocados en 2021, pero que no se gastaron y guardan en el Banco de Guatemala.

Entonces, si se suman esos montos hay que decir que la deuda bonificada adicional para 2022 es de Q22 mil millones, concluyó Barrientos.

Ante ello, González Ricci dijo que la caja de la que se habla no son bonos guardados, pues los bonos que hay se van a ir consumiendo durante el resto del año.

Señaló que lógicamente Guatemala es un país deficitario, es decir, que siempre recurrirá en más deuda como el 98% de países del mundo que requieren de este mecanismo para su presupuesto.

Por eso existen indicadores como el déficit fiscal, que es la cantidad de deuda que se requerirá para financiar el presupuesto sobre el producto interno bruto, manifestó.

Además, el ministro aclaró que personalmente nunca ha dicho que el país no se va a endeudar, sino que nos vamos a endeudar, lo que se está diciendo que se requerirá menos deuda para financiar este presupuesto.

Como ejemplo mencionó que en 2020, por los programas Covid-19, se requirieron Q30 mil millones en bonos del Tesoro, en 2022 serían Q20 mil millones, mientras que el siguiente año serían Q15 mil 900 millones.

“Eso quiere decir que estamos recurriendo en menos deuda bonificada. Lo que recomienda el Fondo Monetario Internacional es estar en niveles del 2% o 2.2% de déficit fiscal”, mencionó.

¿Debería aprobarse el Presupuesto 2022?

Tras exponer sus argumentos, González Ricci concluyó que el presupuesto 2022 es mucho mejor que otros que se han tenido y es indispensable que se apruebe.

“Estamos subiendo recaudación, bajando deuda, mejorando indicadores y teniendo un presupuesto que no tenemos desde 2019”, enfatizó.

Aunque reconoció que todo es perfectible y ve necesario no solo criticar la formulación del presupuesto, sino que su propuesta es que las personas mejor se enfoquen en fiscalizarlo.

“Necesitamos un presupuesto, no hay nada menos transparente que trabajar sin un presupuesto, pues obliga a hacer readecuaciones”, puntualizó.

El investigador del Icefi coincidió en la necesidad de contar con un presupuesto para 2022, formulado específicamente para un año fiscal, pero aclaró que no debe ser cualquiera.

“Este presupuesto incrementa la deuda pública bonificada significativamente y tiene varias anomalías que el Icefi pidió al pleno eliminar. No se trata de aprobar cualquier presupuesto”, aseguró.

A criterio de Barrientos, se advierten rubros que preocupan mucho porque se ven espacios para la corrupción, una situación que “recuerda los tiempos oscuros de la Comisión de Finanzas”.

Entre esas anomalías mencionó que se incrementaron casi Q200 millones en el dictamen a las ONGs vinculadas con diputados, alcaldes y financistas de campañas electorales.

También hay asignaciones sumamente extrañas en temas de inversión pública en infraestructura.

Se autoriza que el dinero que los Consejos Departamentales de Desarrollo no usen en 2021 lo puedan administrar durante el 2022.

Por lo que, en su opinión, el dictamen se hizo haciéndose “de la vista gorda” de las normas legales aprobadas en cuanto al presupuesto.

Finalmente, habló de la necesidad de que se suprima el seguro médico escolar, que tiene asignados más de Q300 millones, ya que estos fondos podrían servir para cuadernos y libros de texto que entregaría el Ministerio de Educación.

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