La antesala del partido entre Guatemala y República Dominicana, correspondiente a la fase clasificatoria rumbo al Mundial, se vio empañada por un incidente extradeportivo que generó indignación en redes sociales. La Selección Nacional de República Dominicana sufrió un leve accidente de tránsito en la Ciudad de Guatemala el viernes 6 de junio, cuando su autobús colisionó con un vehículo de placas oficiales en la intersección de la primera calle y 13 avenida de la zona 1, en las cercanías de la iglesia de La Candelaria. Afortunadamente, el percance no dejó heridos, pero sí provocó retrasos y tensiones.
El incidente fue grabado tanto por cámaras de curiosos en la calle como por algunos miembros del cuerpo técnico dominicano, quienes documentaron el momento desde el interior del autobús. Las imágenes rápidamente comenzaron a circular, generando comentarios sobre el estado del tráfico y la logística del evento. No obstante, la situación escaló cuando Edward Acevedo, entrenador de la selección sub-17 de República Dominicana e integrante del cuerpo técnico mayor, publicó una serie de historias en su cuenta de Instagram con insultos dirigidos directamente al país anfitrión.
Insultos a Guatemala
En sus declaraciones, Acevedo expresó: "Guatemala, asquerosos de mierda. Mira lo que están haciendo, nos chocan para no llegar al estadio pero como quiera les vamos a meter. Esto lo están haciendo a propósito para que no lleguemos al partido. Y mira los escoltas, son unos cabrones. Esto es una gran vergüenza, Guatemala. Pero ni con trampa". Estas palabras, cargadas de agresividad y sin fundamento comprobado, desataron una ola de reacciones negativas por parte de los aficionados guatemaltecos y del público en general.
Aunque las publicaciones fueron eliminadas posteriormente por el propio Acevedo, ya era demasiado tarde: los videos fueron grabados y redistribuidos por distintos usuarios, alcanzando una gran difusión en redes sociales. Las declaraciones no solo fueron consideradas ofensivas y desmedidas, sino también poco profesionales, sobre todo considerando que provienen de un representante oficial del fútbol juvenil dominicano.
Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial por parte de la Federación Dominicana de Fútbol sobre posibles sanciones o disculpas públicas. Sin embargo, el hecho ha generado un llamado a la reflexión sobre la conducta y responsabilidad que deben mantener los profesionales del deporte, especialmente cuando representan a sus países en competencias internacionales. La situación dejó un mal sabor de boca previo al encuentro deportivo, empañando lo que debía ser una fiesta futbolística entre naciones hermanas.
