Xabi Alonso puso punto final a su etapa en el Real Madrid con un mensaje sobrio y elegante en redes sociales, fiel a un estilo que lo ha caracterizado tanto dentro como fuera del campo. El técnico eligió Instagram para despedirse, acompañando sus palabras con dos imágenes dirigiendo al equipo blanco. En su publicación, dejó clara la dimensión del reto que asumió y la mezcla de sensaciones con la que se marcha del club: "Concluye esta etapa profesional, y no ha salido como nos hubiera gustado. Entrenar al Real Madrid ha sido un honor y una responsabilidad", escribió el excentrocampista.
Más allá del resultado deportivo, Alonso quiso destacar el respaldo recibido durante su paso por el banquillo madridista. En su mensaje, agradeció de forma explícita a todas las partes que formaron parte del proceso, desde la directiva hasta la afición, subrayando el vínculo emocional con el entorno del club. "Agradezco al club, a los jugadores y sobre todo a la afición y al madridismo su confianza y apoyo. Me voy con respeto, gratitud y el orgullo de haberlo hecho lo mejor posible", sentenció, dejando una despedida sin reproches públicos ni polémicas abiertas.
¿Qué marcó la salida de Xabi Alonso?
Sin embargo, su salida no ha estado exenta de especulaciones. Los principales rumores apuntan a que un vestuario completamente fraccionado habría sido determinante en el desenlace de su etapa como entrenador del Real Madrid. Aunque no existe una versión oficial por parte del club ni del propio técnico, este contexto explicaría algunas tensiones internas que se filtraron a lo largo de la temporada y que habrían complicado la gestión diaria del equipo.
Un detalle que no pasó desapercibido tras su adiós fue la reacción de la plantilla en redes sociales. Prácticamente todos los jugadores se despidieron públicamente de Xabi Alonso, con la excepción de Vinicius y Jude Bellingham, dos futbolistas que, curiosamente, fueron señalados como quienes mantuvieron más roces con el entrenador. Un gesto que alimenta las teorías sobre la falta de sintonía interna y que añade matices a una salida que, aunque elegante en las formas, deja interrogantes abiertos sobre lo ocurrido puertas adentro en el vestuario merengue.



