El Santiago Bernabéu fue escenario de una tarde tensa incluso antes de que rodara el balón. La afición del Real Madrid, harta de la dinámica reciente del equipo, pasó de la advertencia a la acción y recibió a los jugadores con una pitada monumental durante el calentamiento. Los abucheos reflejaron un descontento acumulado tras una serie de acontecimientos que han sacudido al club y que han puesto a prueba la paciencia del madridismo.
En apenas una semana, el conjunto blanco vivió un auténtico terremoto deportivo e institucional. La derrota en la Supercopa de España fue el primer golpe, seguida por la inesperada salida de Xabi Alonso del banquillo y la apuesta por Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador. Para colmo, en su estreno oficial, el equipo quedó eliminado en los octavos de final de la Copa del Rey, un fracaso que terminó de encender los ánimos de una grada acostumbrada a competir por todos los títulos.
Descontento en la afición del Real Madrid
El encuentro liguero ante el Levante supuso la puesta de largo de Arbeloa en el Bernabéu, tras el debut amargo en Copa con derrota en Albacete. El técnico apostó por el regreso de Kylian Mbappé a la titularidad, acompañado de nombres importantes como Thibaut Courtois, Álvaro Carreras, Aurélien Tchouaméni, Eduardo Camavinga y Jude Bellingham, en un intento claro por recuperar sensaciones y credibilidad ante su público.
En su primera apuesta en LaLiga, Arbeloa devolvió a Fede Valverde al lateral derecho y formó un tridente ofensivo con Gonzalo García, Vinícius Júnior y Mbappé. Con hasta seis cambios respecto al once anterior, el nuevo entrenador buscó una reacción inmediata tras la eliminación copera. Sin embargo, más allá del planteamiento táctico, el mensaje desde la grada fue claro: el Bernabéu exige respuestas, resultados y un equipo a la altura de su historia.
