Iñigo Pérez compareció visiblemente afectado tras la derrota del Rayo Vallecano ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu (2-1), un partido que se decidió en el tiempo añadido con un penalti convertido por Kylian Mbappé. El técnico navarro lamentó especialmente la forma en la que se produjo el desenlace, aunque dejó claro que su valoración no iba a cambiar por ese detalle. "Hemos hecho muchas cosas bien, muchas cosas excelentes, pero la realidad es que hemos perdido", afirmó con franqueza en rueda de prensa.
El entrenador del Rayo insistió en que, durante gran parte del encuentro, su equipo fue competitivo e incluso superior cuando el partido se jugó once contra once. "Once contra once creo que hemos sido superiores, pero nos ha faltado determinación y querer", explicó, reconociendo también el peso psicológico que supone enfrentarse al Real Madrid. "Entiendo que impone la camiseta del Real Madrid en esos metros finales, pero en el resto de metros hemos sido superiores", añadió, sin "paños calientes", asumiendo que el resultado final fue negativo.
Iñigo Pérez no quiso entrar en polémicas tras el Madrid vs. Rayo
Uno de los puntos clave de su análisis fue el aspecto mental. Iñigo Pérez señaló que sus jugadores acusaron en exceso el respeto al rival en momentos decisivos. "Ellos detectan eso, huelen el miedo, y es lo que les he dicho en el vestuario", comentó, subrayando que la idea era "quitarse ese sentimiento para desinhibirse". A su juicio, el equipo "ha pecado de exceso de temor" y necesitaba "soltar el freno" para poder acercarse a la victoria, aun siendo consciente del riesgo que eso implicaba ante un rival de ese nivel.
El técnico también se refirió al largo tiempo añadido y a las expulsiones que dejaron al Rayo con nueve jugadores en los últimos minutos. Reconoció que esperaba un alargue extenso, pero se mostró relativamente tranquilo mientras su equipo defendía. "Veía el equipo bastante bien defendiendo los balones y con el rival sin sensación de hacernos daño", explicó, aunque admitió que con "tanta aglomeración y tanto centro" podía suceder lo que finalmente ocurrió.
Más allá del partido, la derrota agrava la delicada situación del Rayo Vallecano en la tabla, cada vez más cerca del descenso. "Esta situación me preocupa de manera acuciante", confesó Iñigo Pérez, quien exigió una reacción inmediata. "Todo lo que no sea esa mentalidad es mediocridad y yo detesto la mediocridad", sentenció. Finalmente, sobre la expulsión de Pathé Ciss, fue claro: "El exceso de energía y generosidad te lleva a este tipo de situaciones. Yo prefiero que sea expulsado por esto que por otras cosas", aunque reconoció que "esto no me genera consuelo".



