El superclásico del fútbol paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño fue suspendido este domingo tras graves incidentes registrados en las gradas del estadio Defensores del Chaco, en Asunción. El encuentro, correspondiente a una de las jornadas más esperadas del torneo Apertura, se vio interrumpido cuando aún no se cumplía la media hora de juego, en medio de enfrentamientos entre aficionados y fuerzas de seguridad.
Los disturbios se originaron en el sector destinado a los seguidores de Cerro Porteño, equipo que actuaba como visitante. Según reportes preliminares, un grupo de policías antimotines ingresó para dispersar a los hinchas que protagonizaban desórdenes, utilizando balines de goma y gases lacrimógenos. La situación rápidamente se salió de control, afectando incluso a familias, mujeres y niños que se encontraban en las gradas, así como a aficionados ubicados en sectores cercanos.
Suspendido el clásico paraguayo
El comisario Isidro Gamarra, de la Policía Nacional, confirmó que hubo personas lesionadas, tanto entre los agentes como entre los aficionados, aunque no se proporcionaron cifras oficiales en el momento. Varias personas sufrieron desmayos debido a la exposición a los gases lacrimógenos, lo que obligó a una rápida intervención de los servicios de emergencia. Ambulancias y refuerzos policiales llegaron al estadio para atender a los afectados y controlar la situación.
Ante la gravedad de los hechos, el director de Competiciones de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Michael Sánchez, anunció la suspensión del partido. Las autoridades decidieron abrir las puertas del estadio para facilitar la evacuación, mientras que muchos aficionados optaron por ingresar al terreno de juego en busca de resguardo y para alejarse de los enfrentamientos que continuaban en las gradas.
El compromiso había comenzado con un ambiente festivo, incluyendo un homenaje al mediocampista Richard Ortiz por alcanzar los 500 partidos con Olimpia, pero rápidamente se tornó tenso tanto dentro como fuera del campo. Tras la suspensión, dirigentes como Rodrigo Nogués y Blas Reguera expresaron su preocupación y exigieron esclarecer lo ocurrido, especialmente en lo referente a los protocolos de seguridad. Mientras tanto, el futuro del encuentro y posibles sanciones quedan ahora en manos de las autoridades deportivas.

