El Real Madrid sumó su primera victoria de la pretemporada tras imponerse por 1-2 al Ferencvaros en el Ferencvaros Stadion de Budapest, en un amistoso que sirvió a José Mourinho para seguir afinando la preparación de su plantilla. El conjunto blanco, que estrenó su segunda equipación de color verde oscuro, afrontó el compromiso ante un rival con mayor ritmo competitivo, pues el equipo húngaro ya había disputado siete partidos oficiales entre las eliminatorias de la Liga Europa y el inicio de su campeonato doméstico.
El conjunto madridista asumió el control de la pelota desde los primeros minutos, aunque algunas imprecisiones en la salida permitieron al Ferencvaros acercarse al área defendida por Lunin. Sin embargo, las oportunidades locales no llegaron a convertirse en ocasiones de verdadero peligro. El Madrid también tuvo dificultades para encontrar espacios ante el orden defensivo de su rival, mientras Güler se mostró especialmente activo y Endrick buscó el gol con diferentes recursos. La recompensa llegó antes del descanso, cuando Mario Rivas aprovechó un preciso centro de Alexis Ciria para adelantar a los españoles con un certero cabezazo.
Debuts y reencuentros en el Real Madrid
Mourinho realizó seis modificaciones tras el descanso y dio protagonismo a varios futbolistas, entre ellos Bernardo Silva, quien debutó con la camiseta del Real Madrid. También probó la pareja de centrales formada por Rüdiger y Huijsen, además de conceder minutos a Carlos Espí y a Vinicius. Los cambios tuvieron un efecto inmediato y el Madrid amplió su ventaja gracias a Espí, que culminó una jugada iniciada por Fede Valverde con un remate tras recibir el balón dentro del área. El Ferencvaros, sin embargo, reaccionó rápidamente y Kenan Kodro, delantero español nacionalizado bosnio y con pasado en varios clubes españoles, marcó para reducir la diferencia.
En el tramo final, el desgaste comenzó a hacerse evidente en el conjunto madridista, que perdió presencia en campo contrario y optó por administrar la posesión para evitar que el equipo húngaro encontrara espacios. El Ferencvaros ganó precisión con el balón y buscó el empate, pero el Real Madrid mantuvo el orden suficiente para conservar el 1-2 hasta el pitido final.
Con este resultado, el equipo de Mourinho continúa avanzando en su preparación y afrontará su próximo compromiso amistoso el miércoles 12 de agosto, cuando se mida al Deportivo de La Coruña en el Trofeo Teresa Herrera.

