Adolf Silva, de 28 años, quedó cuadripléjico tras un grave accidente con su bicicleta. El deportista, conocido por su talento y trayectoria en el mundo de los deportes extremos, sufrió el incidente que cambió por completo el curso de su vida.
Lo que debía ser otra demostración de destreza y adrenalina terminó convirtiéndose en el momento que cambió para siempre la vida de Adolf Silva.
El ciclista español sufrió un impactante accidente durante su participación en el Red Bull Rampage, una de las competencias más extremas del mundo, realizada en Utah, Estados Unidos.
Adolf Silva intentaba ejecutar una de las maniobras más arriesgadas de su descenso cuando todo salió mal. En medio del recorrido, intentó realizar un doble backflip y sufrió una violenta caída que terminó teniendo consecuencias devastadoras.
El fuerte impacto le provocó una grave lesión en la médula espinal que derivó en paraplejia. Las lesiones fueron: Fractura de vértebras (T2 y T3) con dislocación hasta T6, rotura de esternón y costillas, derivando en una lesión medular grave con pérdida de sensibilidad y movilidad desde el pecho hacia abajo.
Después del accidente comenzó un largo proceso de rehabilitación, recuperación y adaptación a una nueva realidad. Lejos de esconder lo ocurrido, el deportista decidió compartir parte de ese camino y mostrar cómo atraviesa esta etapa.
En sus palabras
Adolf Silva sigue siendo el mismo. La silla de ruedas ha cambiado muchos aspectos de su día a día, pero no la mentalidad que le convirtió en uno de los riders más valientes del mountain bike internacional.
Siete meses después del accidente que sufrió durante Red Bull Rampage, la prueba más extrema del freeride mundial, el catalán mantiene intacta su filosofía de vida: seguir adelante y encontrar nuevas formas de desafiarse.
Lejos de rendirse, Adolf Silva ha afrontado la recuperación con la misma determinación que le llevó a conquistar algunos de los mayores retos de su carrera.
El rider reconoce que su vida ha cambiado por completo, pero rechaza quedarse anclado en las limitaciones. "A veces necesitas un par de amigos para subir unas escaleras, pero para eso están los amigos", señala, restando dramatismo a una situación que para muchos habría supuesto un punto final.

