Elena Rybakina se consagró este sábado como campeona del US Open 2026 tras imponerse a la bielorrusa Aryna Sabalenka por 6-4, 5-7 y 6-2, en una final que se extendió durante 2 horas y 21 minutos. Con este triunfo, la kazaja conquistó el tercer Grand Slam de su carrera, después de Wimbledon 2022 y el Abierto de Australia 2026, y además recuperó el número uno del mundo, que hasta ahora estaba en manos de su rival.
Rybakina mostró desde el comienzo una gran solidez, especialmente con su servicio, mientras Sabalenka sufrió la presión de defender el título que había conquistado en Nueva York durante los dos últimos años. La kazaja consiguió el único quiebre del primer set y, pese a tener dificultades para meter su primer saque, se mostró prácticamente imbatible cuando logró conectarlo. Sabalenka reaccionó en la segunda manga y, después de salvar Rybakina dos oportunidades de quiebre con 5-4, consiguió finalmente llevarse el set por 7-5 para forzar el tercer parcial.
Rybakina se impuso a Sabalenka
Sin embargo, Rybakina volvió de los vestuarios con una versión todavía más contundente. La kazaja rompió el servicio de Sabalenka en el tercer juego y consolidó rápidamente su ventaja. Un segundo quiebre en el séptimo juego dejó el marcador 5-2 y encaminó definitivamente el encuentro. Con un último ace, Rybakina selló el triunfo y levantó el trofeo en Nueva York, respaldada por 36 golpes ganadores y apenas 24 errores no forzados, frente a los 32 ganadores y 35 errores de su adversaria.
El US Open representa el decimocuarto título de la carrera de Rybakina y su tercer trofeo de 2026, después de los conquistados en Australia y Stuttgart. Además, la kazaja ha ganado cinco de las siete finales que ha disputado ante Sabalenka, aunque la bielorrusa todavía domina el historial general por 10-8. Para Sabalenka, la derrota pone fin a un reinado de 99 semanas como número uno y completa una temporada agridulce, pese a sus títulos en Brisbane, Indian Wells y Miami. 2026 quedará marcado como el año en el que Rybakina destronó a Sabalenka y se adueñó de la cima del tenis mundial.
