El derbi madrileño de la jornada 7 de LaLiga EA Sports se resolvió con una victoria del Atlético de Madrid por 2-1 sobre el Real Madrid en el Riyadh Air Metropolitano. El primer tiempo transcurrió equilibrado y sin goles, con un juego físico y pocas ocasiones nítidas. El conjunto local controló algo más la posesión, mientras el Real Madrid, dirigido por José Mourinho, buscaba transiciones rápidas con Mbappé y Vinícius. Las tarjetas amarillas a Marc Pubill y Cristian Romero, esta última revisada por el VAR sin cambiar la decisión, marcaron un encuentro tenso en el que Diego Simeone también vio cartulina desde el banquillo.
El partido se decantó en los primeros minutos de la segunda parte. Dean Huijsen derribó a Giuliano Simeone dentro del área; el colegiado Miguel Ángel Ortiz Arias mostró inicialmente amarilla, pero el VAR corrigió la decisión y expulsó al central madridista. Alejandro Grimaldo transformó el penalti con un disparo raso al palo izquierdo de Courtois y puso el 1-0 en el 53’. Seis minutos después, el mismo Giuliano Simeone centró desde la derecha y Jonathan David remató con la zurda al fondo de la red para el 2-0. Mourinho reaccionó con cambios inmediatos: Antonio Rüdiger y Yan Diomandé sustituyeron a Arda Güler y Vinícius, y lograron descontar al minuto 89 por medio del alemán Rüdiger, pero no fue suficiente.
El Atlético manda en Madrid
El Real Madrid, con diez jugadores, apenas generó peligro. Oblak apenas tuvo trabajo serio más allá de una volea de Güler en la primera mitad. El Atlético administró la ventaja con oficio, introdujo a Ademola Lookman y Julián Álvarez, y cerró los espacios. Otras polémicas, como una entrada de Romero sobre Bellingham que se quedó en amarilla y una entrada sobre Kang-In Lee sobre Valverde que no se revisó, no alteraron el rumbo.
Con este resultado, el Atlético suma 16 puntos y se sitúa segundo, a cinco del líder Barcelona (21). El Real Madrid se queda con 15 puntos y cae al tercer puesto, empatado con el Betis, que aún tiene un partido pendiente. La jornada 7 cierra así el tramo previo al parón de selecciones con los colchoneros reforzados en la pelea por el título y los blancos obligados a reaccionar a la vuelta de las ventanas internacionales.












