Pixar vuelve a sorprender a la industria del cine con Hoppers, una producción que demuestra hasta dónde puede llegar el estudio cuando decide romper sus propias reglas. Detrás de esta ambiciosa propuesta está Gaston Ugarte, director de arte en Pixar desde 1997, quien ha participado en películas emblemáticas como WALL-E, Coco y Luca.
En esta nueva cinta, su trabajo fue clave para diseñar algunos de los espacios más icónicos de la historia: el Super Lodge, el laboratorio, la universidad y la ciudad donde se desarrolla la trama. "Lo más difícil fue la investigación", explicó Ugarte durante una conversación que tuvo con Emisoras Unidas.
Para lograr la autenticidad visual que caracteriza al estudio, el equipo viajó hasta Colorado con el objetivo de estudiar de primera mano los hábitats de los castores, animales clave en la construcción del mundo de Hoppers. La experiencia no fue sencilla. Los castores son animales extremadamente tímidos, nocturnos y difíciles de encontrar.
Durante las jornadas de investigación, el reto principal fue precisamente poder observar uno en su entorno natural. "Están siempre escondidos. Cuando fuimos a investigar, lo más complicado era encontrar un castor real para poder verlo", recordó el director de arte.
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Esa búsqueda refleja la filosofía de Pixar: la autenticidad no se obtiene simplemente navegando en internet, sino experimentando el mundo real. Por eso, el equipo pasó noches enteras explorando zonas naturales en Colorado, tratando de comprender cómo se mueven, viven y construyen los castores.
La investigación también llevó al equipo creativo al Oakland Zoo, donde pudieron estudiar de cerca el comportamiento animal y traducir esas observaciones al diseño visual de la película.
Todo ese trabajo se reflejó en la creación del Super Lodge, una compleja estructura acuática que funciona como una fortaleza construida por castores y que se ha convertido en uno de los escenarios más memorables de la cinta.



