El emblemático Hotel Plaza de Nueva York, un ícono arquitectónico con 119 años de historia, cerrará sus puertas en enero de 2027 para una exhaustiva restauración de su fachada que se prolongará por al menos cuatro años.
La noticia, confirmada por Fairmont Hotels & Resorts, la compañía operadora del establecimiento, genera incertidumbre sobre el futuro de los 181 condominios residenciales, el costo total de las obras y la situación de sus 378 empleados sindicalizados.
Ubicado estratégicamente en la esquina de Central Park South y la Quinta Avenida, en Manhattan, el edificio de 18 plantas emprenderá un ambicioso proyecto de conservación.
Aunque Fairmont Hotels & Resorts anunció el cierre, la empresa no ha detallado el presupuesto ni el alcance preciso de los trabajos, lo que ha provocado inquietud entre los huéspedes con reservas futuras, los residentes permanentes del hotel y el personal que labora en sus instalaciones.
La necesidad de reparar y mantener el exterior del histórico inmueble es el principal motivo detrás de esta decisión. La información, inicialmente difundida por The New York Times, ha puesto en alerta a diversos sectores. Los recepcionistas de los salones de eventos y del célebre restaurante Palm Court confirmaron que estos espacios también suspenderán sus operaciones a partir de enero de 2027.
La operadora del hotel comunicó que el plan de restauración "refleja la complejidad de mantener una propiedad de tal importancia arquitectónica e histórica, con especial atención a los requisitos de conservación y el cuidado a largo plazo del edificio".
Según el comunicado, la magnitud y la dificultad de las intervenciones en la fachada exigen una planificación meticulosa y una coordinación estrecha con todas las partes involucradas, además de cumplir con las estrictas normativas de preservación histórica vigentes en la ciudad.
Impacto en Residentes y Empleados
La situación de los 181 condominios que forman parte del edificio sigue sin una respuesta clara. Fairmont no ha especificado si los propietarios de estas unidades residenciales deberán desalojar sus viviendas durante el periodo de obras.
Esta conversión parcial del hotel en residencias de lujo se realizó a principios de la década de 2000, y ahora sus habitantes enfrentan un futuro incierto.
Andrew Dolkart, profesor de conservación histórica en la Universidad de Columbia, expresó a The New York Times su sorpresa por la necesidad de una nueva intervención integral en la fachada, que ya había sido renovada en los años 2000. Sin embargo, Dolkart consideró lógico el cierre del hotel, incluso si las obras se concentran solo en el exterior.
"Va a ser ruidoso y deben pensar que no pueden cobrar precios de lujo por un hotel cuando hay obras justo afuera de la ventana", explicó el experto, justificando la interrupción total de las operaciones hoteleras.
Para los 378 empleados sindicalizados del Hotel Plaza, representados por el Consejo de la Industria Hotelera y de Juegos de Azar (Hotel & Gaming Trades Council), la noticia trae consigo una garantía importante.
Un portavoz del sindicato informó a The New York Times que todos los trabajadores tendrán derecho a regresar a sus puestos con el mismo salario una vez que el hotel reabra. Mientras tanto, el sindicato se compromete a buscarles reubicaciones laborales en otros establecimientos.
El Plaza también ocupa un lugar prominente en la cultura popular estadounidense. Su aparición más recordada es en la película Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York (1992), donde el personaje de Kevin McCallister, interpretado por Macaulay Culkin, se registra utilizando la tarjeta de crédito de su padre. El hotel también fue escenario de la película Bride Wars (2009).




