Un fallo judicial emitido en la provincia de Salta, Argentina, se volvió viral en redes sociales y medios de comunicación de Latinoamérica, luego de que un juez ordenara a un hombre pagar una cuota alimentaria mensual para el perro que compartía con su expareja.
La resolución, considerada inédita en Argentina, también estableció un régimen de visitas para la mascota y reconoció a los animales domésticos como integrantes de una "familia multiespecie". El caso fue dado a conocer por distintos medios argentinos, entre ellos medios salteños que siguieron de cerca el proceso judicial.
Según los reportes, el conflicto surgió después de la separación de la pareja, cuando la mujer quedó a cargo permanente del perro. Ante los gastos derivados del cuidado del animal, decidió acudir a los tribunales para solicitar apoyo económico de quien también había sido responsable de la mascota durante la relación.
El fallo
Tras analizar la demanda, la Justicia salteña resolvió que el hombre deberá transferir mensualmente una suma destinada exclusivamente a cubrir alimentación, controles veterinarios, vacunas y medicamentos del can.
En los fundamentos de la sentencia, el juzgado destacó que las mascotas no pueden ser consideradas simples bienes materiales o "cosas", sino "seres sintientes", es decir, seres capaces de experimentar sensibilidad y emociones.
El fallo también remarca que el bienestar de los animales debe ser responsabilidad compartida de ambas personas, independientemente de con quién viva la mascota tras la ruptura sentimental.
La decisión judicial ha provocado reacciones divididas en redes sociales. Mientras algunos usuarios consideran que representa un avance en materia de derechos y protección animal, otros cuestionan que se equiparen ciertas obligaciones legales relacionadas con las mascotas a las de una familia tradicional.
Fallo similar en España
No es la primera vez que una resolución de este tipo genera atención internacional. En marzo de 2026, la Audiencia Provincial de Málaga ratificó un fallo similar en España, obligando a un hombre a pagar 60 euros mensuales por cada perro que quedó bajo el cuidado de su exesposa tras un divorcio.
Especialistas consideran que este tipo de resoluciones refleja cómo los sistemas judiciales comienzan a adaptar sus criterios ante el creciente reconocimiento de las mascotas como parte fundamental del entorno familiar.




