El rescate con vida de Hernán Gil, superviviente que pasó ocho días bajo 140 toneladas de escombros en La Guaira, marcó hoy los esfuerzos desplegados por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela la semana pasada, aunque las víctimas siguieron aumentando.
Además, se reforzó la ayuda internacional con aportes de Hungría, Rumanía, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Cruz Roja española y México.
Ocho días bajo los escombros
Gil fue rescatado el jueves por la mañana, tras ocho días bajo los escombros de un edificio en el estado de La Guaira (norte del país, aledaño a Caracas) y una operación de salvamento de casi 72 horas.
Había quedado atrapado en la garita de vigilancia del bloque donde trabajaba, en la localidad de Catia La Mar.
Según voluntarios de la Cruz Roja venezolana, Gil pudo preservar su vida gracias a la garita, que fue su escudo de protección. Su esposa, Gusbimar González, estuvo frente al edificio desplomado desde el pasado jueves, un día después de los terremotos.
Las labores de salvamento comenzaron formalmente a las 10:00 horas (locales) del lunes y, desde entonces, el grupo de unos 100 rescatistas, entre ellos chilenos, estadounidenses, portugueses, costarricenses y salvadoreños, estuvo en constante comunicación con él, hidratándole y suministrándole medicación.
Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, saludó así en X su rescate: "Celebramos la grandeza del ser humano cuando se une por un solo fin: salvar a otro. ¡Gracias a nuestros rescatistas y al apoyo de los rescatistas internacionales!".
Gil ya se encuentra en el Hospital de Clínicas Caracas recibiendo atención médica y en proceso de observación. Entre otras lesiones, según el personal del hospital, sufrió una luxación de la clavícula izquierda.
Según datos de la ONU, desde que los grupos internacionales de rescate empezaron sus operaciones se ha rescatado con vida a 13 personas.
*Con información de EFE





