La Administración del presidente Donald Trump presentó este viernes ante el Tribunal Supremo una apelación de emergencia para que le permita continuar de inmediato con las obras del Salón de Baile en la Casa Blanca después de que fueran frenadas por un tribunal hace una semana.
"Este proyecto, al igual que sus predecesores, debería ser un asunto que compete al presidente y al proceso político, no una construcción mediante una orden judicial", según consta en el recurso presentado por el Gobierno, al que ha tenido acceso EFE.
El viernes pasado, el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia de EE. UU. frenó las obras hasta que la Casa Blanca obtenga la autorización del Congreso, en una decisión que entrará en vigor en una semana.
"La decisión de construir o no un gran salón de baile corresponde al Congreso, y no es asunto de la autotutela del Ejecutivo", escribió el tribunal, que añadió que "cada presidente es un inquilino temporal, no el propietario, de la Casa Blanca y su residencia ejecutiva".
La Administración de Trump ha presentado el recurso dentro del plazo legal de 14 días y la apelación reactiva el calendario de casos de emergencia de la Corte Suprema en pleno receso de verano.
La construcción del Salón de Baile, que ha supuesto derribar el ala este de la Casa Blanca, es una de las grandes apuestas de Trump en este mandato, impulsado por su afán de dejar un importante legado.
"El Salón de Baile es un regalo del presidente Trump y de grandes patriotas de los Estados Unidos de América", escribió hace una semana en su red Truth Social.
Desde el principio, la construcción ha contado con el rechazo de asociaciones que protegen el patrimonio de EE. UU. por considerar que las obras del Salón de Baile se habían iniciado sin los estudios e informes previos pertinentes.
*Con información de EFE




