Una profunda indignación se ha apoderado de los residentes de Manzanillo, en la provincia de Granma, en Cuba, luego de que vecinos retuvieran a hombre que había robado un teléfono celular y la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) les indicara que debían soltarlo, alegando falta de combustible para acudir al lugar. Este suceso, que quedó registrado en un video viral, ha puesto de manifiesto la creciente crisis de seguridad y la percepción de inacción de las autoridades en Cuba.
El incidente ocurrió cuando los ciudadanos lograron aprehender a un individuo acusado de robar un móvil. Un video de 32 segundos, compartido en Facebook, muestra a los vecinos confrontando al detenido con frases como: «Por ladrón, robando un teléfono. Dale, que vas para Facebook, descarado». Las imágenes rápidamente acumularon más de 122.000 vistas y generaron cientos de comentarios, reflejando el hartazgo de la población.
Según explicó el propio usuario en los comentarios de la publicación, la respuesta de la Policía al ser contactada fue contundente: «Cuando se llamó a la Policía dijeron que lo soltaran, que ellos no podían hacer nada». Otra residente añadió que la excusa oficial fue aún más específica: «Lo que dijo la Policía fue que no tenían combustible para venir por el detenido, que lo llevaran a la estación para procesarlo».
Esta justificación encendió la rabia de los internautas, quienes señalaron una contradicción que consideran inaceptable. Muchos usuarios destacaron que, mientras la PNR alega escasez de gasolina para atender delitos comunes, los recursos parecen abundar cuando se trata de reprimir protestas ciudadanas. «No tienen gasolina para ir, pero si nada más sales a protestar porque no hay corriente o por hambre, enseguida aparece la gasolina para cinco o seis carros, un camión y siete motos de la seguridad», escribió un internauta, resumiendo el sentir general.
La frustración escaló hasta el punto de que varios cubanos mencionaron al presidente salvadoreño Nayib Bukele, sugiriendo que su estilo de liderazgo es el que necesita el país para enfrentar la impunidad. «Hasta cuándo esta Cuba va a soportar que los ladrones hagan lo que quieran y la Policía no acciona», expresó un ciudadano, evidenciando la desesperación ante la situación.
Aumento de la delincuencia y justicia ciudadana
El caso de Manzanillo no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un patrón creciente de inseguridad y de respuesta ciudadana ante la percibida ineficacia policial. En abril, por ejemplo, se reportó que en Santiago de Cuba la Policía recibía combustible sin restricciones en servicentros, mientras la población civil enfrentaba esperas de hasta 24 horas para adquirir apenas 20 litros, lo que subraya la disparidad en la asignación de recursos.
En días recientes, se han documentado múltiples incidentes similares en otras provincias. En Camagüey, vecinos retuvieron a un sospechoso hallado en el patio de una casa, sin que la Policía llegara. En El Vedado, residentes capturaron a un hombre que arrebató un celular a un transeúnte. En Cárdenas, moradores atraparon y ataron a un presunto ladrón en un edificio ante la ausencia de las autoridades. Incluso en el propio Manzanillo, en marzo de 2025, vecinos del barrio La Kaba apresaron a un ladrón sorprendido en una vivienda durante la noche.
La situación se agrava con las cifras. Según una investigación del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), la delincuencia en Cuba alcanzó cifras récord en 2025, con 2.833 delitos verificados, lo que representa un aumento del 115% respecto a 2024 y un alarmante 337% frente a 2023. Los robos fueron la categoría más frecuente, sumando 1.536 casos, lo que refleja la magnitud del problema. Granma, la provincia donde ocurrió este episodio, registró 424 delitos ese año, posicionándose como la segunda más afectada del país.




