El Ministerio Público, a través de la Fiscalía contra Secuestros, coordinó este miércoles 1 de abril con la Policía Nacional Civil (PNC) la aprehensión de un hombre señalado de los delitos de asociación ilícita y plagio o secuestro.
La captura se efectuó en cumplimiento de una orden emitida por el Juzgado Pluripersonal de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, como parte del seguimiento a investigaciones vinculadas con el secuestro de víctimas por parte de una estructura criminal.
Según las pesquisas, el grupo delictivo operaba mediante un esquema en el que contactaba a empresas o negocios bajo el pretexto de solicitar servicios. Posteriormente, utilizaban números telefónicos internacionales y se hacían pasar por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, con el fin de intimidar y exigir elevadas sumas de dinero a cambio de la supuesta liberación de las víctimas.
Las autoridades indicaron que los hechos bajo investigación ocurrieron durante los meses de enero, febrero y marzo del presente año en distintos departamentos del país.
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Así operan "Los Imitadores de Secuestros"
El Comando Antisecuestros de la PNC ha detectado una preocupante evolución en las prácticas criminales: el denominado secuestro simulado. Esta modalidad, cada vez más sofisticada, se basa en la intimidación psicológica y el engaño para obtener dinero de las víctimas o sus familiares, sin que necesariamente exista un cautiverio prolongado.
De acuerdo con las investigaciones, los delincuentes se hacen pasar por integrantes de estructuras del narcotráfico para infundir miedo. Utilizan un lenguaje agresivo e incluso imitan acentos extranjeros, principalmente mexicanos o colombianos, con el objetivo de reforzar la credibilidad de la amenaza.
El patrón delictivo inicia con el contacto previo a través de redes sociales, correos electrónicos o llamadas telefónicas dirigidas a empresas o personas que ofrecen servicios. Bajo este engaño, los criminales solicitan un servicio específico y coordinan una cita. Sin embargo, cuando los representantes llegan al lugar acordado, son interceptados, amenazados e intimidados.
Los delincuentes obligan a las víctimas a incomunicarse, apagar sus teléfonos celulares y evitar cualquier contacto externo. Mientras tanto, establecen comunicación con los familiares o empleadores, a quienes exigen sumas de dinero a cambio de una supuesta liberación inmediata.
El Comando Antisecuestros avanzó en la investigación para identificar patrones criminales y actuar con rapidez ante este tipo de denuncias. Como resultado de estos esfuerzos, el pasado 23 de marzo se logró la captura de ocho presuntos integrantes de la estructura. Los operativos se realizaron de manera simultánea en los departamentos de Guatemala, El Progreso y Huehuetenango, en coordinación con fiscales del Ministerio Público.



