La crisis en torno a las elecciones de rector de la Universidad de San Carlos (USAC) ha generado un "desgaste reputacional" para la institución y ha puesto en evidencia la lentitud del sistema judicial, según afirmó el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda. La situación, que ha escalado hasta convertirse en un asunto de seguridad pública, ha llevado a la intervención policial.
Villeda se refirió este jueves, 9 de abril, durante el programa A Primera Hora de Emisoras Unidas, al papel que ha tenido la Policía Nacional Civil (PNC) ante incidentes que han surgido esta semana en el marco del proceso electoral que concluyó con la reelección de Walter Mazariegos.
El funcionario enfatizó que la función de la cartera de Gobernación es garantizar la seguridad ciudadana y proteger a la comunidad universitaria, tanto en la Antigua Guatemala, donde ayer se realizó la elección del rector, como en la sede central de la USAC, donde hubo incidentes que incluso dejaron heridos y daños materiales. Sin embargo, dejó claro que la policía no puede resolver un conflicto que es "eminentemente político y legal", el cual debe dirimirse en las cortes.
Críticas a la lentitud judicial y la inacción policial
El ministro, quien previamente fue juez, criticó la lentitud de la justicia en resolver los amparos y las inconstitucionalidades presentadas en relación con el proceso eleccionario. "Esto lamentablemente no ha ocurrido, yo creo que esto se debió haber resuelto ya", señaló Villeda, advirtiendo que la falta de resoluciones judiciales claras podría provocar más violencia.
Ante las críticas sobre la aparente pasividad policial frente a personas encapuchadas en Antigua Guatemala durante un estado de prevención, Villeda explicó que se optó por identificar a los individuos y pedirles que se retiraran si no estaban cometiendo delitos. Mencionó la existencia de una "ley anticapuchas" que, aunque vigente, no se ha implementado por considerarse "anacrónica".
Respecto a los incidentes en el portón del campus de la USAC, donde hubo agresiones y un periodista fue rociado con gas pimienta, el ministro defendió la actuación policial, priorizando el diálogo y la prevención. "Nosotros la fuerza la utilizamos como última ratio, como última opción", afirmó, explicando que se estableció un perímetro de seguridad para evitar agresiones mutuas entre los grupos de estudiantes.
Autonomía universitaria y límites de la intervención
Villeda abordó el delicado tema de la autonomía universitaria, aclarando que "la autonomía no implica extraterritorialidad". Si bien reconoció el respeto histórico por los campus universitarios como espacios de libre movimiento de ideas y personas, subrayó que la autonomía se refiere a la autogobernanza, la elección de autoridades y la gestión presupuestaria, no a la creación de un "estado dentro de otro estado".
El ministro indicó que la policía no había recibido ninguna solicitud de las autoridades universitarias para ingresar al campus y desalojar a quienes lo tenían tomado. No obstante, advirtió que, si se producen actos de violencia dentro del campus, la policía "tendría que entrar", aunque para el ingreso por otros motivos, como la verificación de daños, se requiere una orden judicial o la autorización expresa de las autoridades universitarias.



