Estados Unidos impuso este jueves sanciones contra 23 individuos y entidades vinculados a una red con base en México, Guatemala y la India a la que acusan de suministrar al Cartel de Sinaloa precursores para fabricar fentanilo, un potente opioide sintético.
"EE.UU. está implementando sanciones económicas selectivas para desarticular una sofisticada red criminal transnacional que alimenta la crisis ilícita del fentanilo en el país. Esta red abarca la India, Guatemala y México, y suministra precursores químicos al Cartel de Sinaloa", detalló el Departamento de Estado en un comunicado.
Según informó el Departamento del Tesoro, la red sancionada incluye a los proveedores e intermediarios que "permiten que los carteles mexicanos sinteticen drogas ilícitas a partir de precursores químicos importados principalmente de Asia".
"El presidente (Donald) Trump ha sido claro al afirmar que no se permitirá que los carteles terroristas siembren el caos en nuestras fronteras y en nuestras comunidades", declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien añadió que su departamento "continuará apuntando a cada etapa de la cadena de suministro de opioides para mantener a Estados Unidos seguro".
Esfuerzos para desarticular redes
Las autoridades estadounidenses consideran que estas sustancias, entre ellas el fentanilo y la metanfetamina, llegan a las calles de las ciudades estadounidenses y causan "decenas de miles de muertes" cada año.
"Al atacar toda la cadena de suministro la Administración Trump está desarticulando redes que amenazan la seguridad de Estados Unidos", concluye el Departamento de Estado.
Estas sanciones siguen a las impuestas este lunes para restringir la entrada al país a 75 familiares, allegados y socios de personas relacionadas al Cártel de Sinaloa, designado por la Administración de Donald Trump como una organización terrorista.
El fentanilo es un opioide sintético extremadamente potente que se utiliza en medicina para tratar dolores intensos, especialmente en pacientes con cáncer o después de cirugías mayores. Sin embargo, su alta potencia —hasta 50 veces más fuerte que la heroína— también lo convierte en una sustancia de alto riesgo cuando se usa de manera indebida.
En los últimos años, el fentanilo ha sido una de las principales causas de sobredosis a nivel mundial, ya que incluso pequeñas cantidades pueden resultar letales. Su presencia en drogas ilícitas, muchas veces sin el conocimiento del consumidor, ha agravado la crisis de salud pública, haciendo urgente la implementación de estrategias de prevención, educación y acceso a tratamientos para la adicción.




