El precio de los combustibles en Guatemala ha generado inquietud entre los consumidores, quienes observan que la gasolina súper y la regular presentan valores casi idénticos a los que se observaban semanas atrás, acercándose cada vez más a los Q40 por galón. Estas cifras se manejan en distintos expendios, a pesar de ya estar vigente el subsidio aprobado por las autoridades.
Enrique Meléndez, director ejecutivo de la Asociación Guatemala de Expendedores de Gasolina, explicó este miércoles en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, que los precios al consumidor durante el período de subsidios los establece directamente el Ministerio de Energía y Minas, a través de la Dirección General de Hidrocarburos.
Según dijo, las estaciones de servicio no influyen en la determinación de los precios mientras el subsidio se mantiene vigente, ya que estos son precios de referencia delimitados por una fórmula regulada en el Acuerdo Ministerial 189-2026.
Meléndez señaló que, al comparar las cifras entre una semana y otra, el impacto internacional en los precios se refleja claramente en la publicación oficial del Ministerio de Energía y Minas, que suele hacerse cada lunes. En ese sentido, señaló que el aumento de aproximadamente un quetzal en el costo de los combustibles, notado justo antes de la entrada en vigor del subsidio, responde a variables internacionales y no únicamente a una dinámica local de oferta y demanda.
Factores que influyen en el precio y dudas de los consumidores
El directivo indicó que las fluctuaciones de precio no son exclusivas del mercado nacional. La estructura de costos de los combustibles depende en su mayoría de factores internacionales. Cuando surge la inquietud sobre por qué algunas estaciones de gasolina pueden mostrar diferencias de precios, Meléndez aclara que el precio de referencia funciona como un techo máximo; las estaciones pueden ofrecer precios menores si lo desean. Además, en los municipios y en las cabeceras departamentales los precios pueden variar, lo mismo que en las modalidades de autoservicio versus servicio completo, cada una con su propio rango de tarifas.
Respecto a inconformidades recurrentes, Meléndez reconoció que persisten quejas dirigidas a los trabajadores de las gasolineras. La frustración de los consumidores suele recaer sobre los empleados, aunque estos no pueden incidir en los precios, ya que responden únicamente a las variables internacionales y a la regulación estatal vigente.
El comportamiento del diésel y los retos internacionales
Durante los últimos días, las quejas estuvieron centradas en los precios de la gasolina súper y regular, mientras el diésel se percibió como más estable. Según el Ejecutivo, el incremento publicado ayer fue de Q2.57 para las gasolinas y de Q1.61 para el diésel. Meléndez apuntó que cada combustible sigue dinámicas distintas según el mercado internacional y que el diésel había sido impactado de forma significativa la semana anterior, influyendo en el cálculo de los precios de referencia utilizados por el Ministerio.
Consultado sobre la prolongación de los problemas en el Estrecho de Ormuz y su repercusión global, Meléndez comentó que la volatilidad del mercado persiste por los conflictos internacionales. Aseguró que la oferta global de petróleo disminuye cada día en la medida que esa situación continúa afectando la salida de petróleo y derivados al mercado global. "La oferta más limitada presiona los precios al alza y los pisos de los precios siguen creciendo", apuntó.
Gestión interna de las estaciones y facturación
Sobre la gestión del suministro, Meléndez mencionó que las estaciones manejan inventarios para cubrir entre uno y tres días de existencia, según el modelo de negocio y la proyección del movimiento en los precios. Esto les permite optimizar sus inventarios y adaptarse rápidamente a los cambios del mercado.
Finalmente, al abordar la emisión de facturas, el representante del sector expendedor recordó que, aunque el subsidio se refleja directamente en la factura, la legislación fiscal exige que toda venta se facture correctamente, sin importar si el cliente solicita o no el comprobante. La trazabilidad se asegura a través de la factura electrónica, lo cual permite conciliar tanto las compras como las ventas de combustible, garantizando transparencia en el proceso.



