Tras asumir como fiscal general y jefe del Ministerio Público (MP) para el período 2026-2030, Gabriel Estuardo García Luna expresó su disposición de "sanar" la institución y recuperar la confianza de la ciudadanía con respecto a la institución. También aseguró que los resultados no se anuncian, sino que se construyen caso por caso y aseguró que hoy se inicia una oportunidad "para devolverle dignidad a la justicia penal guatemalteca".
El funcionario tomó posesión desde el primer minuto de este domingo, 17 de mayo. Se presentó a la sede de la entidad, en el barrio Gerona, zona 1 de la Ciudad de Guatemala, donde desde ayer se mantenían ciudadanos celebrando la salida de la antecesora, Consuelo Porras, cuya gestión estuvo marcada por señalamientos de supuestos vínculos con corrupción y sanciones a nivel internacional.
Al mediodía, García Luna compareció por primera vez ante los medios de comunicación. Su mensaje se enfocó en exponer su compromiso de trabajo, basado en distintos ejes con enfoques de fortalecer la institución, garantizar equipos integrados por personal con capacidad y puestos asignados por meritocracia, atención especializada en grupos vulnerables, objetividad y un actuar objetivo, pero, sobre todo, la recuperación de la confianza en el ente investigador. Acerca de este último tema, el fiscal lo consideró como el desafío central de su gestión.
Según el fiscal, la expectativa de la población con respecto al MP es tener una entidad autónoma e imparcial. En ese contexto, mencionó que la confianza que hoy se deposita en él no se honra con palabras, sino que se verá en el resultado de su trabajo a durante los próximos cuatro años.
Asimismo, señaló que el MP no es un ente político, no representa a un gobierno, no representa un proyecto partidario y no está al servicio de sectores, sino al de los guatemaltecos en general y enfocándose en brindarles una justicia basándose en las normativas y leyes vigentes.
"La independencia se demuestra en cada decisión, en cada caso", aseguró, a la vez que pidió que la gestión no sea juzgada por lo dicho en la conferencia, sino en la institución haga a partir de mañana.
EN DIRECTO
Destaca importancia de revisar casos y basar trabajo en prueba técnica y sólida
El nuevo fiscal general señaló la importancia de revisar con rigor técnico el estado de las investigaciones, de los casos en trámite y de la administración para corregir lo que corresponda. Asimismo, enfatizó que se busca contar con una institución de prestigio, de la cual cualquier ciudadano sepa que será tratado conforme los mismos criterios, "hoy, mañana y dentro de los próximos cuatro años".
Durante esta gestión, se enfocarán los procesos en construir prueba técnica y sólida, pues consideró que es distinta una institución que investiga hechos a la que se concentra en personas. También hizo referencia al sistema acusatorio, dentro de lo cual enfatizó que el MP es el órgano encargado de ejercer la persecución penal, por lo que no puede comportarse como un órgano inquisitivo. "La imputación debe ser consecuencia de una investigación técnica", dijo.
Otro punto que precisó fue el tema de la cifra de expedientes atendidos y estadísticas en general sobre el trabajo a cargo del MP. "La eficiencia del MP no puede medirse únicamente por el volumen de expedientes que ingresan o que se cierran. Un caso resuelto con rapidez no equivale por sí mismo a un caso bien investigado. El indicador que de verdad importa no es cuántos expedientes se mueven, sino cuántos delitos desaparecen, cuántas acusaciones se sostienen con pruebas fehacientes y cuántas víctimas obtienen una respuesta real", expuso García Luna.
De acuerdo con el nuevo titular del MP, su gestión aspira a ser evaluada por la calidad de su trabajo, no por las estadísticas del trámite. Mencionó que un período como fiscal dura cuatro años, tiempo que consideró suficiente para avanzar de manera seria en las investigaciones.
"La ética no se negocia"
El funcionario mencionó que el personal será colocado en las distintas áreas y cargos con base en la capacidad y ética, por lo que los ascensos, traslados y demás cambios responderán a meritocracia. Agregó que se integrarán equipos especializados que realmente puedan investigar y se actuará conforme a la ley.
Asimismo, se revisará la cobertura real de la institución, porque consideró que tener una sede en municipio no garantiza atención adecuada si no se tienen recursos y personal en cada espacio, por lo que se buscará tener atención uniforme a nivel nacional.
"El éxito de esta institución no se va a medir, repito, solo en números de casos, se va a medir en la cantidad de resoluciones y el impacto real sobre la criminalidad", dijo en la fase final de su pronunciamiento.
Agregó que cada investigación que salga de la institución será sobre evidencias y sobre la ley, no sobre conveniencias, presiones o quejas. A su criterio, una acusación sin fundamento no es justicia, es un abuso; y una investigación sesgada no es persecución penal, es selectiva ,y ninguna de las dos tendrá cabida en su administración.
Nombramientos y primeros cambios
García Luna indicó que algunos de los trabajadores que ocupaban los "puestos de confianza" pusieron a disposición sus puestos, incluido el secretario general del MP, Ángel Pineda, quien ya no continuará en esa función. En ese sentido, anunció el nombramiento de Santiago Chavajay en sustitución.
También compartió que se integrarán a su equipo de trabajo Salvador Guzmán, como secretario de Política Criminal.
Eentre otros cambios primordiales de su gestión, anunció la liquidación de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) por considerar que ha perdido la credibilidad ciudadana. De igual forma, se hará una revisión de los casos a cargo de esta unidad del MP.
Acerca de García Luna
El nuevo fiscal general, Gabriel Estuardo García Luna, empezó su carrera dentro del Organismo Judicial hace 29 años, en 1997, como oficial y secretario de juzgados, para después pasar a ser juez de paz, de primera instancia y magistrado de Sala en el área penal.
Graduado de la universidad Rafael Landívar (privada) y doctor en Derecho por la Universidad de San Carlos (estatal), su perfil como juez se complementa con su experiencia docente al impartir clases de licenciatura y maestría en ambas casas de estudio.
Asimismo, ha colaborado como instructor en la Escuela de Estudios Judiciales en el área de Derecho Penal, fue presidente de la Junta de Disciplina Judicial y también asesor de la Procuraduría General de la Nación.




