El presidente de la República, Bernardo Arévalo, se refirió este martes 26 de mayo a la Ley contra el Lavado de Dinero, que continúa en su fase de aprobación y estancada desde hace semanas en el Congreso de la República debido a la falta de acuerdos. El llamado del mandatario se enfocó en señalar la importancia de que se avance en el tema para evitar que Guatemala ingrese a la "lista gris" de países que no cuentan con medidas para enfrentar este flagelo.
"Hace tiempo nuestro Gobierno presentó ante el Legislativo una invitación a decidir, a decidir si perseguimos la ruta del dinero sucio que solventa la corrupción y el narcotráfico o si dejamos las cosas como están. Esta decisión es la propuesta de la Ley Antilavado, una herramienta fundamental para combatir el crimen organizado y proteger a las familias guatemaltecas", dijo esta mañana durante la conferencia de prensa "La Ronda", en el Palacio Nacional de la Cultura.
Agregó que diversos sectores de la ciudadanía han expresado su apoyo y clamor por esta ley y su administración también tiene ese enfoque; sin embargo, señaló que se sigue postergando su aprobación. Según sus palabras, las diputadas y los diputados que están trabajando por el país tienen la oportunidad de apoyar prontamente esta normativa.
"Corremos el riesgo, si no se aprueba, de caer en la ‘lista gris’ del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), lo cual no es un peligro abstracto, afecta a las remesas en forma concreta y a la inversión extranjera", expresó.
Arévalo señaló que la normativa antilavado es un elemento fundamental para hacer que el país siga avanzando. Además, mencionó que quienes quieren que no se frenen los esfuerzos cuentan con la valiosa oportunidad de legislar prontamente y aprobarla con los contenidos que se requieren para cumplir con los estándares internacionales que permiten que Guatemala no caiga en esa área gris y se le apliquen sanciones.
"No es un capricho"
El mandatario enfatizó que legislar en esta materia "no es un capricho de un gobierno de turno", sino que es una urgencia que sirve a todo el país. Aseguró que la Ley Antilavado cuenta con el respaldo de múltiples sectores de la sociedad y del sistema financiero porque todos quieren que la inversión y la estabilidad en el país aumenten y mejoren.
Expuso que, sin una normativa con ese enfoque se corre el grave peligro de caer en un listado de países que no han modernizado su sistema financiero y su sistema jurídico contra el lavado y esa mala calificación trae un impacto directo que puede afectar remesas, corresponsalías bancarias, acceso al crédito, inversión y elevar los costos financieros para familias y empresas guatemaltecas.
"Hago un llamado constructivo, pero decidido, a que no perdamos más el tiempo. Las familias de Guatemala esperan un Congreso que las escuche y les responda y no debemos defraudarlas", concluyó.




