Un simple emoji puede ser una señal de alerta
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Un simple emoji puede ser una señal de alerta

Aunque muchas personas lo ven con normalidad, otro gran porcentaje de adultos desconocen el significado oculto de ciertos emojis y asumen que son meras formas de expresión juvenil, destaca una entidad de Gobierno.

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La Policía Cibernética alertó sobre una modalidad de riesgo digital dirigida especialmente a menores de edad., Imagen generada con IA
La Policía Cibernética alertó sobre una modalidad de riesgo digital dirigida especialmente a menores de edad. / FOTO: Imagen generada con IA

Lo que a simple vista parece un inofensivo emoji o un juego digital, en realidad, es un elaborado sistema de códigos ocultos utilizado por agresores para manipular y abusar de menores de edad. Esta práctica, que se esconde detrás de símbolos cotidianos, representa una evolución preocupante del grooming y exige la máxima atención de padres y tutores.

Tradicionalmente, el abuso infantil en internet se asociaba con perfiles falsos, mensajes explícitos o solicitudes directas. Sin embargo, la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México ha identificado una estrategia emergente denominada "Juegos y emojis con trampa". Esta modalidad es una variante sofisticada del grooming, el proceso en el que un adulto construye una relación de confianza con un niño, niña o adolescente con el objetivo final de cometer abuso sexual.

La principal diferencia radica en el lenguaje empleado. Los agresores ya no dependen de palabras directas, sino que utilizan un sistema de códigos visuales que resultan extremadamente difíciles de descifrar para quienes no están familiarizados con ellos. Este lenguaje cifrado permite a los depredadores operar con un alto grado de discreción, pasando desapercibidos ante los ojos de los adultos.

Símbolos Inocentes

Según las autoridades, los agresores emplean una variedad de emojis de frutas, animales y otros símbolos para iniciar conversaciones que aparentan ser completamente inofensivas o incluso lúdicas. No obstante, bajo esta capa de normalidad se esconde un entramado de significados con claras connotaciones sexuales. Por ejemplo, emojis como el durazno, la berenjena o la lengua actúan como sustitutos de términos explícitos.

Otros íconos pueden indicar situaciones cruciales para el agresor, como si el menor se encuentra solo en casa, si tiene acceso a una cámara o si podría enviar fotografías. Todo este intercambio de información y manipulación ocurre sin la necesidad de una sola palabra explícita, lo que complica enormemente la detección temprana de señales de alerta por parte de padres, madres o tutores.

Una vez que el vínculo de confianza se ha establecido mediante estos códigos, los agresores proceden a normalizar progresivamente las conversaciones íntimas. Posteriormente, proponen "retos" o "juegos" con dobles sentidos y, en los casos más graves, llegan a sugerir encuentros presenciales con las víctimas.

Desconocimiento

La entidad de gobierno destaca que esta estrategia se ve fortalecida por una marcada brecha generacional. Muchos adultos desconocen el significado oculto de ciertos emojis y asumen que son meras formas de expresión juvenil.

Esta falta de contexto y comprensión del lenguaje digital contemporáneo retrasa significativamente la detección temprana del abuso, permitiendo que la manipulación avance sin ser identificada.

UNICEF define el grooming como un proceso gradual de manipulación emocional, cuyo objetivo final puede ser la obtención de material sexual explícito o el contacto físico. El uso de códigos visuales no altera este proceso fundamental; por el contrario, lo hace aún más sigiloso y difícil de rastrear.

Alarma en México

Datos del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México revelan un aumento alarmante: los casos de trata vinculados con pornografía infantil crecieron un 86 % en el primer semestre de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Las cifras también arrojan luz sobre la vulnerabilidad de los menores: el 44 % de las víctimas tiene entre 16 y 17 años; el 41 % se encuentra entre los 12 y 15 años; y aproximadamente el 5 % tiene entre 6 y 11 años. La mayoría de estos abordajes se realizan a través de redes sociales como Facebook, Instagram y WhatsApp, aunque los juegos en línea y las aplicaciones de citas están ganando terreno rápidamente como nuevos canales de captación.

Recomendaciones

Ante este complejo panorama, la Policía Cibernética reitera la importancia de una supervisión activa y consciente. Para proteger a los menores, se aconseja:

  • Uso de controles parentales: Configura herramientas para filtrar contenido y limitar tiempo de uso y monitorea la actividad de los pequeños en dispositivos y videojuegos. 
  • Conocimiento de aplicaciones: Observa que aplicaciones utilizan, revisa su lista de contactos y ayuda a identificar riesgos o mensajes codificados.
  • Explicación del grooming: Enséñales a reconocer conductas inapropiadas, incluyendo el uso de emojis o videojuegos como señuelos y a reconocer conductas inaporpiadas.
  • Privacidad de datos: Enséñales a no compartir información personal como nombre, escuela, dirección o fotografías y ajusta la configuración de seguridad en sus redes sociales.
  • Advertencia de riesgos: Menciónales de no participar en retos virales o responder a cadenas de emojis con significados ocultos.

En un entorno digital donde la comunicación se vuelve cada vez más visual y codificada, comprender el lenguaje es fundamental. Incluso cuando ese lenguaje parece tan inofensivo como un simple emoji.

Aunque esta advertencia surge en México, estas prácticas perversas tienen una tendencia a replicarse globalmente, por lo que la vigilancia y la educación son esenciales en todas partes.

¡Terrorífico! El significado oculto del emoji del ojo de WhatsApp

Por ejemplo el emoji del ojo, algunos usuarios de la app lo relacionan con sentido de la vista, pero en realidad tiene un significado tenebroso.

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