La pregunta tiene una respuesta más compleja de lo que parece, porque no existe una cantidad única o universal para todas las personas. La sobrehidratación ocurre cuando se bebe más agua de la que el cuerpo puede procesar, lo que diluye los niveles de sodio en la sangre y provoca hiponatremia.
Aunque es menos común que la deshidratación, puede presentar riesgos si no se atiende con tiempo. Para entender el límite, los especialistas explican que el organismo de un adulto saludable puede eliminar entre 0.7 y 1 litro de agua por hora, principalmente a través de los riñones.
Cuando se bebe más líquido del que los riñones pueden expulsar, el exceso empieza a acumularse. Por ello, tomar más de un litro de agua en un periodo muy corto puede incrementar la posibilidad de sobrehidratación, especialmente si se combina con actividad física intensa, sudoración excesiva o falta de minerales.
Traducido a vasos, considerando que un vaso promedio contiene alrededor de 250 mililitros, beber entre 4 y 5 vasos de agua en una hora puede ser excesivo para la mayoría de personas. Sin embargo, este número varía según peso, edad, clima, estado de salud y actividad física.
Bebe el agua suficiente
No es lo mismo una persona sedentaria en un ambiente fresco que un deportista de alto rendimiento que consume electrolitos. La sobrehidratación puede manifestarse con síntomas como dolor de cabeza, náuseas, confusión, hinchazón e incluso fatiga, ya que el desequilibrio de sodio afecta la comunicación celular y el funcionamiento del sistema nervioso.
Por ello, los médicos recomiendan hidratarse de manera constante pero equilibrada, priorizando la sensación de sed y distribuyendo la ingesta de agua a lo largo del día. Un punto clave es que no solo importa la cantidad de agua, sino la ausencia de minerales en el mismo.
Durante el ejercicio, por ejemplo, se pierden electrolitos esenciales que el agua sola no repone. En estos casos, bebidas con sodio o electrolitos pueden evitar el desbalance que favorece la hiponatremia.



