Aunque suene divertido imaginar a tu perro escuchando conversaciones como si fuera un chisme humano, un estudio reciente ha demostrado que no estás tan equivocado. Investigadores de la Universidad de Eötvös Loránd (ELTE), en Hungría, exploraron cómo algunos perros pueden aprender nuevas palabras no solo con enseñanza directa, sino también escuchando conversaciones a su alrededor.
Este fenómeno, conocido como escucha activa pasiva, sugiere que ciertas mascotas están más atentas de lo que pensábamos a nuestro lenguaje y a lo que ocurre en su entorno. Muchos dueños de perros han observado que sus mascotas parecen prestar atención cuando otros hablan en la casa.
@helenadetroya25 Perritos chismosos atentos a lo que pasa afuera 😂😂😂😂😂😂 #dog #perrostiktokers #doglover #chisme #fyp
♬ Funny - Gold-Tiger
Este comportamiento no es "chisme" como en humanos, sino una forma de aprendizaje cognitivo. En el estudio científico, los perros identificados como "aprendices de palabras talentosos" mostraron una sorprendente capacidad para extraer información útil de una conversación en la que no estaban directamente involucrados.
Más de las perros chismosos
Los investigadores realizaron un experimento con dos grupos de perros:
• Un grupo aprendió directamente con sus dueños sobre dos juguetes nuevos.
• Otro grupo solo escuchó conversaciones en las que las palabras de esos juguetes se mencionaban de forma indirecta.
Los resultados fueron sorprendentes: el 100 % de los perros que escucharon de forma indirecta recordaron los nombres de los juguetes, mientras que en el grupo con enseñanza directa hubo fallos de aprendizaje en cerca del 20 %. Esto demuestra que los perros pueden procesar y recordar palabras, incluso sin interacción directa.
Los científicos explican este comportamiento con un principio llamado "separación temporal", que permite al perro recordar conceptos y asociarlos luego con objetos reales.
Así, aunque tu mascota esté sentada escuchándote, no está chismeando: está aprendiendo y fortaleciendo su vínculo contigo. El estudio incluyó 10 razas de perros, destacando al Border Collie por su alta capacidad de aprendizaje tanto emocional como intelectual.
Otras razas evaluadas fueron el pastor alemán, australiano y pastor ovejero.



