A escasos días de que el balón comience a rodar en la Copa del Mundo de 2026, uno de los estadios sede ha quedado en el centro de la conversación. No por su estética ni por su historia, sino por la estructura que sostendrá a miles de aficionados. Se trata del BMO Field, en Toronto, un recinto que ha optado por una solución funcional y probada: la instalación de gradas desmontables para ampliar su capacidad durante el torneo.
El estadio, que actualmente puede albergar a unos 28,000 espectadores, se encuentra en plena transformación para alcanzar los 45,000 asientos. Esta expansión se logra mediante estructuras temporales que se elevan sobre las tribunas existentes, una práctica común en eventos de gran magnitud. Sin embargo, la viralización de imágenes que muestran el esqueleto metálico en construcción ha generado dudas entre algunos aficionados en redes sociales, quienes cuestionan la estabilidad y seguridad del montaje sin contar con información técnica completa.
Así es el estadio de Toronto, que genera debate en redes
Lejos de la polémica digital, el proyecto cuenta con el respaldo de las autoridades locales y de sus propietarios, Maple Leaf Sports & Entertainment. La renovación del estadio se ha dividido en dos fases: una primera enfocada en mejoras tecnológicas, como la instalación de pantallas LED de alta definición y la modernización de áreas de hospitalidad y transmisión; y una segunda etapa centrada en la ampliación del aforo, así como en la optimización del terreno de juego, la iluminación y los espacios destinados a jugadores.
- El uso de gradas temporales no es una novedad en el fútbol ni en los grandes eventos internacionales. Durante el Mundial de Brasil 2014, recintos como el Arena da Amazônia incorporaron soluciones modulares para cumplir con los requisitos de capacidad. En Rusia 2018, estadios como el Ekaterinburg Arena se hicieron mundialmente conocidos por sus tribunas desmontables ubicadas fuera de la estructura principal. Más recientemente, en Catar 2022, el innovador Stadium 974 fue concebido como un recinto completamente desmontable, construido con contenedores reutilizables y pensado para ser desarmado tras el torneo.
Toronto será una de las ciudades protagonistas del campeonato organizado por FIFA, y el BMO Field albergará seis partidos, incluido el debut de la selección canadiense el 12 de junio. En este contexto, las gradas temporales representan no solo una solución logística, sino también un ejemplo de adaptación a las exigencias de un evento global. Más allá de la controversia inicial, la experiencia internacional respalda su uso, siempre bajo estrictos controles de seguridad que garantizan la integridad de los aficionados y el éxito del espectáculo.



