Con el cierre de las fiestas de fin de año surge una duda común en muchos hogares: ¿cuál es el momento adecuado para retirar el árbol de Navidad? Aunque para algunas personas esta decisión depende del ánimo, el tiempo o la rutina familiar, diversas tradiciones sostienen que la fecha en la que se guarda el árbol tiene un significado especial, sobre todo cuando se acerca un nuevo año.
De acuerdo con el Feng Shui, una filosofía oriental basada en el equilibrio de las energías, el árbol navideño no solo cumple una función decorativa, sino que también simboliza abundancia, unión y renovación. Sin embargo, mantenerlo más tiempo del recomendado podría estancar la energía del hogar y dificultar el inicio de un nuevo ciclo.
Según esta práctica milenaria, el momento ideal para retirar el árbol es el 7 de enero, justo después de la celebración del Día de Reyes. Esta fecha marca el cierre oficial del periodo navideño y representa el punto de transición hacia una etapa distinta del año. Guardar el árbol después de ese día ayuda a liberar el espacio, renovar las energías y permitir que fluyan nuevas oportunidades relacionadas con el trabajo, la estabilidad y el bienestar personal.
Fecha clave para despedir la Navidad
El Feng Shui sostiene que prolongar en exceso los adornos navideños puede generar una sensación de apego al pasado, lo que simbólicamente impide avanzar. En cambio, retirar el árbol en el momento indicado favorece el orden, la claridad mental y la disposición para enfrentar los retos del año que comienza.
Más allá de creencias o rituales, especialistas coinciden en que quitar el árbol a tiempo también tiene beneficios prácticos. Permite reorganizar el hogar, reducir acumulación de polvo y evitar riesgos eléctricos, especialmente cuando las luces permanecen conectadas durante semanas.
Así, el 7 de enero se consolida como una fecha clave para despedir la Navidad. No se trata solo de guardar adornos, sino de cerrar una etapa y abrir la puerta a nuevos comienzos con una actitud renovada.



