Nota de EU89.7
Cicig fortaleció el sistema de justicia, pero también causó división social, señalan analistas

El sistema de justicia guatemalteco sigue siendo débil, sujeto a evaluaciones de instituciones internacionales, y ahí es donde Cicig tuvo que operar.

La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) fue fundamental para la aplicación de la justicia, en virtud de que puso en evidencia los aparatos clandestinos incrustados en la estructura del Estado.

Sin embargo, también generó un alto grado de divisionismo social, ya que hubo personas que se vieron afectadas por sus investigaciones y muchas fueron a parar a la cárcel. Algunas aún se encuentran en prisión preventiva.

Edgar Ortiz, director del área jurídica de la Fundación Libertad y Desarrollo, y a Elvin Díaz, director del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala, coinciden en ambos puntos.

Seminario de cierre

Durante el seminario de cierre de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, “Un legado de justicia en Guatemala”, el excomisionado Carlos Castresana señaló por medio de videoconferencia que la Cicig funcionó porque es un proyecto bilateral y que “no fue nada que se impusiera”, ya que se firmó un acuerdo entre Guatemala y las Naciones Unidas.

Asimismo, la exjueza Claudia Escobar expresó que el retiro de la Cicig es el equivalente a “quitarle el respirador a un paciente terminal” que en este caso es el sistema de Justicia.

Entretanto, la Fiscal General y jefa del Ministerio Público (MP), Consuelo Porras, manifestó que la Fiscalía Especial contra la Impunidad (Feci) continuará con sus funciones y asumirá nuevos retos, y confirmó a Juan Francisco Sandoval al frente.

Para analizar la situación actual de Cicig, el programa A Primera Hora invitó a Edgar Ortiz y Elvin Díaz analizan en el programa A Primera Hora la situación actual de Cicig y qué se espera para el sistema de justicia en el futuro.

Edgar Ortiz

  • El resumen de Cicig

Se destaca que hubo un tsunami porque fue un agente externo que se insertó en Guatemala y descubrió viejas estructuras. Aparatos clandestinos de seguridad, estructuras militares o del crimen organizado que tenían sus tentáculos dentro del Estado.

Hubo otros casos con la corrupción más simple. La Cicig puso en evidencia todo lo que los guatemaltecos teníamos idea, pero nunca se había puesto abiertamente.

La segunda idea es la división que ha generado entre los grupos sociales. Muchos porque tienen una experiencia personal dura, que hay que respetarlo. Hay gente que lo pasó mal, porque no se respetaron sus garantías.

Yo destaco ese necesario terremoto para combatir las estructuras ilícitas que operaban en Guatemala.

  • Lecciones a futuro

Una de las lecciones que nos va a dejar Cicig, es que si no hay voluntad política, si no hay grupos que entiendan que en este proceso de lucha contra actores oscuros que han capturado el Estado, la persecución penal es una de las formas de atacar ese fenómeno, no es el único, todo va a seguir igual. No basta con ir a la persecución criminal, hace falta un apoyo interno.

Su trabajo fue bueno, muestra de eso es que algunos países como en El Salvador, el presidente Nayib Bukele quiere replicar el modelo; en Ecuador hay un  proceso más adecuado que analiza conformar un equipo similar. En Honduras también se instauró un grupo como Cicig con el respaldo de la OEA, aunque al final no le fue muy bien.

Cicig comenzó todo un proceso de investigación en las aduanas. ¿Por qué las aduanas es problema? Porque nos afecta, porque entorpece el comercio. Pero también es un problema de seguridad nacional porque por ahí pasan armas y droga. El presidente dice que su gobierno incautan más droga, claro. Lo que no dice es que ahora pasa más droga por las aduanas que antes.

  • ¿Por qué los candidatos presidenciales no hablaron nunca de Cicig?

En política mandan las minorías organizadas. Entonces las mayorías desorganizadas entran en problemas con las minorías organizadas.

El 70 por ciento de la gente tiene una opinión favorable de Cicig, pero eso no quiere decir que tenga el poder para apoyar la Comisión.

La mayoría de diputados, alcaldes, el Ejecutivo, una buena parte del poder judicial, estaban en contra de la Comisión. Serán unas cinco mil personas, pero tienen capacidad para incidir en la política nacional.

  • Los cambios evidentes

Ha habido reformas legislativas que han fortalecido la persecución penal. Antes no había agentes encubiertos, tampoco escuchas telefónicas ni la ley anticorrupción. La ley contra la delincuencia organizada tiene lugar cuando recién llegó Cicig.

La Cicig dio dos tipos de aportes: Aportes tecnológicos, pero también en materia de independencia de poderes que vino a destapar. Teníamos un MP capturado, completamente, por estructuras criminales.

  • Prisión preventiva

Siempre ha sido un problema. Hay un informe de Minugua de los años 1990 que ya decía que la prisión preventiva tenía problemas. Veinte años después nos damos cuenta que sigue el problema. Entonces es un problema estructural.

La Cicig muchas veces pedía prisión preventiva, en casos de alto impacto. La tasa de solicitud de prisión preventiva de Cicig es alta.

¿Quién decide si da o no la prisión preventiva? El Juez. Pero como nuestro poder judicial no funciona caemos en un círculo vicioso. Sería fácil culpar el MP, pero ese es un problema estructural.

Elvin Díaz

  • La tormenta de Cicig

Era de esperarse que el trabajo de Cicig causara un cisma, una tormenta en el país. Nuestro sistema de justicia nunca ha estado preparado para asumir casos de esta envergadura.

Desde 1994, cuando se comenzó un proceso de reforma judicial, conforme a estándares de países avanzados, hemos estado trabajando en esto. Venimos de 1982, con jueces sin rostro, a tener un sistema que medianamente respeta las garantías. Eso es parte de los Acuerdos de Paz y de la transición.

Sin embargo, nuestro sistema sigue siendo débil, sujeto a evaluaciones de instituciones internacionales, y ahí es donde Cicig tuvo que operar.

Hubo gente que fue afectada por enfrentar el poder punitivo. Y aún hay quienes lo han padecido en los últimos años. Es un mal endémico.

  • Hay que buscar una solución

Se va la Cicig y los problemas no se van a resolver de la noche a la mañana. Hay un 51 por ciento de personas en prisión preventiva y eso refleja el mal endémico, que es una bomba de tiempo, que Gobernación y el sistema penitenciario deben analizar una respuesta pronta.

No hay que olvidarse de que el sistema penal tiene límites, es un ámbito de aplicación muy limitado. ¿Cuál era el papel de Cicig? La persecución delictiva que estaba incrustada en los aparatos del Estado.

Su mandato es en el sistema de justicia. Cuando uno ve en Aduanas que van a seguir habiendo problemas, esto tiene que ver con otras autoridades, con el Ejecutivo. La Cicig no es responsable de la nueva forma de actuara en las aduanas. La Cicig marca el problema, persigue a los responsables y los investiga.

  • ¿Hubo traspaso de capacidades de Cicig al MP?

La respuesta no se limita a sí o no. Hay variables que hay que tomar en cuenta. El sistema de justicia ha venido modernizándose en los últimos 30 años.

El salto que da la Cicig es la capacidad de que el sistema de investigación en justicia utilice herramientas para delitos complejos o de índole económico. Ahora existen fiscales con capacidad y el entendimiento para formular casos que sean de mayor connotación social. Aunque todavía no sé si estén del todo preparados.

El punto ahora es cuál va a ser la actuación de la Fiscal General. Ahora ella es quien asume el reto de que los casos que deja Cicig no se caigan y queden todo en la impunidad.

Ahora es cuando veremos si de verdad se trasladaron capacidades y sobre todo si el MP tendrá la capacidad de investigar ese tipo de estructuras criminales.

  • ¿Independencia judicial?

El trabajo de Cicig viene siendo un compromiso del Estado desde hace más de 30 años. En el acuerdo global de derechos humanos de los Acuerdos de Paz ya se habla de una intervención internacional. Ahora que se va Cicig lo vamos a entender: algunas instituciones de justicia responsables de la aplicación de la ley no han dado pauta de actuar con independencia.

Hay un problema de país que no ha sido resuelto: Nuestro sistema de justicia sigue siendo débil.

Además debemos entender que hay que reformar la Ley de Comisiones de Postulación, porque ahí es donde nace la cooptación del poder o del sistema de justicia.

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