Nota de EU89.7
El Salvador envía alimentos a damnificados de Eta en Guatemala

Se trata de alimentos por valor de un millón de dólares destinados a familias guatemaltecas y hondureñas, pues ambos países fueron afectados por el ciclón.

El Salvador inició el envió de alimentos para los miles de damnificados que dejó el ciclón Eta en Guatemala y Honduras, informó el presidente de este país centroamericano, Nayib Bukele.

“Ayuda para Guatemala y Honduras, en camino (…) de parte de sus hermanos salvadoreños”, anunció el mandatario en Twitter.

Imágenes de la presidencia mostraron la extensa caravana de camiones y furgones que llevan la ayuda a los países vecino.

El gobernante salvadoreño detalló que los camiones estaban siendo cargados por reos en fase de confianza.

“Sí, presos. Restituyendo a la sociedad parte del daño que hicieron”, destacó.

La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) confirmó en horas de la mañana de este lunes que la ayuda humanitaria procedente del país vecino se encontraba en el paso fronterizo San Cristóbal.

Operación solidaria

La comisionada presidencial jefa del gabinete de ministros, Carolina Recinos, declaró en una rueda de prensa que se han enviado “30 mil paquetes alimentarios hacia Guatemala, igual (cantidad) para Honduras”.

Se trata de una “operación de solidaridad” hacia los países vecinos para que las personas que “sufrieron” el impacto de Eta “puedan salir adelante”, subrayó Recinos.

En las primeras horas del lunes, según la comisionada, saldrá otro “contingente” con personal para la atención de emergencias que lleva maquinaria pesada y herramientas para habilitar carreteras que fueron obstruidas por deslaves de tierra.

Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Romero Herrera, responsable de la logística de transporte, explicó que llevarán los alimentos por valor de un millón de dólares tanto a Guatemala como a Honduras para beneficiar a cerca de 60 mil familias afectadas por las fuertes lluvias

La tormenta tropical Eta golpeaba Florida la noche del domingo y puede convertirse en huracán de categoría 1 al tocar tierra estadounidense, donde sus lluvias torrenciales y fuertes vientos producían cortes de electricidad tras azotar Cuba.