Nota de EU89.7
Ministra de salud: “En los albergues hay hacinamiento, nos preocupa muchísimo”

Guatemala enfrenta actualmente las secuelas de la depresión tropical Eta y continúa bajo los efectos de la pandemia del Covid-19.

La ministra de Salud, Amelia Flores, se refirió a la situación del país, que se encuentra afectado por la pandemia del Covid-19 y el reciente paso de la depresión tropical Eta.

En una entrevista en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, la funcionaria explicó cómo está trabajando la cartera a su cargo, junto con otras entidades, para dar respuesta a la población.

Compartió que recientemente realizó una visita a Alta Verapaz, en donde trabajó con los equipos multidisciplinarios que llegaron desde al capital.

Los mismos están integrados por médicos, enfermeras, nutricionistas, psicólogos, entre otros profesionales, para apoyar en distintas áreas.

La funcionaria calificó como preocupante el escenario que observó en ese departamento, uno de los más golpeados por las lluvias.

“En Campur (San Pedro Carchá, Alta Verapaz) impresiona totalmente el estado de la comunidad, quedó totalmente en aguas, ya no hay nada. Del Centro de salud solo se ve el hecho. También se tenía una casa materna, pero todo se perdió”, manifestó.

Además, observó al personal afectado emocionalmente, porque viven en el lugar y también perdieron sus viviendas, pero según sus palabras, continúan con ánimos de trabajar por la población.

Hacinamiento en albergues

La ministra pudo supervisar el funcionamiento de albergues en Alta Verapaz y señaló que es alta la cantidad de personas que se encuentran en estos.

Explicó que se habilitó este tipo de centros en Cobán, con el fin de retirar a los pobladores de las áreas inundadas.

“En todos los albergues hay hacinamiento, nos preocupa muchísimo desde el punto de vista del Covid-19, porque no se dan a basto”, resaltó.

Según indicó, recientemente se les realizó el hisopado a 85 personas por medio del hospital nacional de la localidad.

Eso permitió detectar 15 casos positivos, que por ahora son asintomáticos o con síntomas leves.

Sin embargo, Flores dijo que se ha complicado hisopar a la población que permanece en albergues, pues se movilizan constantemente.

Especialmente son los hombres los que salen para regresar a sus viviendas y poder recuperar pertenencias. O bien, se dirigen a sus áreas de cultivo para intentar rescatar algo.

Con el fin de buscar un alivio a esta situación, se han habilitado más albergues en el sector.

También se están llevando carpas que fueron donadas por Estados Unidos, algunas tienen capacidad para hasta 40 personas en catres.

Pero no solo es el hacinamiento el factor que, según la ministra, podría propagar el coronavirus, también la falta de protección personal.

La funcionaria manifestó su preocupación porque es muy difícil que la gente use mascarillas. No solo por la situación en la que están, sino porque hay oposición a ello.

En la aldea Campur, por ejemplo, en donde la población en su mayoría es q’eqchí, ninguno usa mascarilla ni quiere usarla, pues no creen en la enfermedad, resaltó Flores.

El uso correcto de la mascarilla previene 1 de cada 3 contagios de Covid-19, según Asturias

Ante ello, equipos del Ministerio de Salud y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) buscan influir en la conciencia general y han buscado el apoyo de líderes comunitarios y la iglesia católica con ese fin.

De igual forma, se están repartiendo mascarillas en las diferentes áreas afectadas por Eta y alcohol en gel.

Por aparte, la ministra indicó que no solo podrían darse brotes de Covid-19, sino también de infecciones gastrointestinales en niños y adultos, tomando en cuenta que las condiciones del agua “son terribles”.

La ayuda ya está llegando, por medio del agua embotellada para beber. También se está coordinando con saneamiento ambiental para habilitar tinacos y ecofiltros, entre otros insumos para garantizar el acceso al agua potable.