El FC Barcelona logró una valiosa victoria en su visita a la República Checa, aunque con más sufrimiento del esperado. Los culés se impusieron por 2-4 ante un combativo Slavia Praga que los exigió durante los 90 minutos. El marcador final refleja superioridad blaugrana, pero el desarrollo del encuentro dejó claro que los locales no fueron un rival sencillo y pusieron contra las cuerdas al conjunto español en varios tramos del partido.
El primer tiempo fue un auténtico intercambio de golpes. El Slavia Praga abrió el marcador gracias a Vasil Kušej, encendiendo a su afición y sorprendiendo al Barça. Sin embargo, la reacción azulgrana no tardó en llegar y tuvo como protagonista a Fermín López, quien firmó un doblete para darle la vuelta al resultado. Cuando parecía que los visitantes se irían al descanso con ventaja, un desafortunado autogol de Robert Lewandowski devolvió la igualdad al marcador.
Barcelona sentenció el partido en el segundo tiempo
La segunda mitad mantuvo la intensidad hasta que el partido comenzó a inclinarse definitivamente del lado culé en el minuto 63. Dani Olmo, recién ingresado al terreno de juego, marcó un auténtico golazo al colocar el balón en la escuadra, desatando la tranquilidad en el banquillo blaugrana. Minutos más tarde, al 70, Lewandowski tuvo su revancha y, con un remate poco ortodoxo dentro del área, selló el 2-4 que aseguró el triunfo.
Con este resultado, todo parece alinearse para el Barcelona en la Champions League. El equipo se ubica actualmente en la novena posición, muy cerca del top-8 que otorga el pase directo a los octavos de final.
Ahora, los culés dependen de sí mismos para sellar la clasificación en la última jornada, cuando reciban al Copenhague, conjunto que se encuentra fuera de los puestos que al menos aseguran el repechaje. Una oportunidad inmejorable para confirmar su buen momento en Europa.

