El FC Barcelona ha anunciado de manera oficial su desvinculación definitiva del proyecto de la Superliga europea, una decisión que pone punto final a casi cinco años de relación intermitente con una iniciativa que sacudió los cimientos del fútbol continental. El club azulgrana comunicó su salida tanto a la European Super League Company como a los clubes que aún formaban parte del proyecto, sin ofrecer mayores explicaciones públicas, aunque el movimiento confirma una postura que se venía gestando desde hace meses.
La entidad catalana se había ido alejando progresivamente de la Superliga, dejando al Real Madrid como su principal y ahora único impulsor. Este distanciamiento quedó especialmente reflejado en octubre pasado, cuando el presidente Joan Laporta asistió en Roma a una reunión de la entonces Asociación Europea de Clubes (ECA), hoy convertida en EFC, con el objetivo de normalizar relaciones con la UEFA y reintegrar al Barcelona en el entramado institucional del fútbol europeo tras el cisma provocado en 2021.
Barcelona deja solo al Real Madrid
Desde el inicio de la temporada 2025-26, Laporta también había intentado tender puentes entre la UEFA y la Superliga, buscando una posible vía de entendimiento que evitara una ruptura total. Sin embargo, el anuncio de este sábado confirma el abandono definitivo del proyecto liderado por Florentino Pérez, marcando un cambio estratégico claro en la política deportiva e institucional del club blaugrana.
La Superliga nació oficialmente el 18 de abril de 2021 con el respaldo de doce clubes fundadores de España, Italia e Inglaterra, y prometía revolucionar el fútbol europeo con un formato semiprivado y elevados ingresos económicos. No obstante, el rechazo frontal de la UEFA, las federaciones, las ligas nacionales y, sobre todo, de los aficionados —especialmente en Inglaterra— provocó una cascada de abandonos que fue desmantelando el proyecto en cuestión de días y meses.
Tras la salida de los clubes ingleses, italianos y del Atlético de Madrid, y la desvinculación de la Juventus en 2023 en pleno conflicto legal con la UEFA, la Superliga quedó reducida a su mínima expresión. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que cuestionó el monopolio de la UEFA y la FIFA pero no obligó a autorizar la nueva competición, marcó un antes y un después. Ahora, con la renuncia del Barcelona, el proyecto queda únicamente en manos del Real Madrid, cerrando un capítulo clave en la reciente historia del fútbol europeo.

