La nueva faceta de Eden Hazard tras su retiro refleja a un hombre que ha cambiado los estadios repletos por la tranquilidad del hogar. El exfutbolista belga, quien puso fin a su carrera profesional tras una etapa marcada por problemas físicos, ha encontrado en la vida familiar un refugio y una nueva identidad. Lejos de los focos que lo acompañaron en clubes de élite como el Real Madrid y el Chelsea, Hazard disfruta hoy de una rutina mucho más sencilla y personal.
En una entrevista concedida al periódico británico The Guardian, el exjugador confesó con naturalidad cómo ha cambiado su día a día: "Mi vida es bastante sencilla. Me quedo en casa y disfruto de las cosas simples con mi mujer y mis cinco hijos. Ahora mismo soy más taxista que futbolista, pero está bien". La frase, cargada de humor y honestidad, resume su presente como padre de familia numerosa, dedicado a acompañar a sus hijos en sus actividades cotidianas.
Eden Hazard recuerda con cariño su carrera profesional
Hazard también reflexionó sobre el paso del tiempo y la fugacidad de la carrera deportiva. "La vida pasa muy rápido, especialmente en el fútbol. Ayer tenía 19 años y hoy tengo 35. Hay que disfrutarla, no solo en el fútbol sino en todo", expresó. Actualmente mantiene su residencia en Madrid, ciudad que eligió por motivos personales: "la familia, los niños, el clima y la comida", factores que pesan más que cualquier contrato o desafío deportivo en esta etapa de su vida.
Su paso por el Real Madrid, club al que llegó en junio de 2019 procedente del Chelsea por una cifra cercana a los 100 millones de euros, estuvo condicionado por constantes lesiones que le impidieron mostrar con regularidad el talento que deslumbró en la Premier League. Con el conjunto blanco disputó 76 partidos, una cifra menor a la esperada, especialmente si se compara con su brillante etapa en Inglaterra, donde conquistó dos títulos de la Premier League y dos Ligas Europa, además de trabajar bajo la dirección técnica de José Mourinho. Sobre las diferencias entre ambos campeonatos, explicó: "La Premier League es más física, no paras de correr. LaLiga es más técnica. En España puedes gestionar los partidos, en Inglaterra no hay descanso durante 90 minutos".
Lejos de cualquier resentimiento, Hazard tiene claro cómo quiere ser recordado. "Solo quiero que me recuerden como un buen jugador y un tipo divertido. No necesito nada más. Veo mi vida como un abuelo feliz, con el pelo blanco, rodeado de mis hijos. Esa es la vida que quiero", subrayó. Sus palabras retratan a un exfutbolista en paz con su recorrido, consciente de los altibajos, pero enfocado en una nueva victoria: disfrutar plenamente de su familia y del tiempo que ahora le pertenece.


