Detienen a varios aficionados en Inglaterra por racismo

Cuatro aficionados fueron detenidos tras registrarse cánticos racistas en el duelo entre Hull y Chelsea; la policía investiga y la federación evalúa posibles sanciones.

Cuatro aficionados fueron detenidos tras registrarse cánticos racistas en el duelo entre Hull y Chelsea - Hull City
Cuatro aficionados fueron detenidos tras registrarse cánticos racistas en el duelo entre Hull y Chelsea / FUENTE: Hull City

Varios aficionados fueron detenidos el pasado viernes durante el encuentro de la cuarta ronda de la Copa de Inglaterra entre el Hull City y el Chelsea, disputado en el MKM Stadium, tras registrarse cánticos de carácter discriminatorio provenientes de un sector de la grada local. El club informó este lunes de que los arrestos se produjeron como consecuencia de comportamientos considerados ofensivos, en un partido que terminó con una contundente derrota del conjunto anfitrión por 0-4.

Durante la primera mitad del encuentro, se emitió un mensaje por megafonía en el que se instó a los asistentes a cesar inmediatamente los cánticos y se recordó que el estadio cuenta con un sistema de videovigilancia. Tras el descanso, un segundo comunicado confirmó que ya se habían efectuado varias detenciones. La rápida intervención de las autoridades buscó enviar un mensaje claro de tolerancia cero frente a cualquier manifestación de racismo en los recintos deportivos.

Inglaterra busca expulsar el racismo en los estadios

La policía de Humberside detalló que recibió múltiples denuncias relacionadas con consignas abusivas. En total, cuatro hombres —de 24, 45 y dos de 21 años— fueron arrestados bajo sospecha de haber participado en los cánticos ofensivos. Tres de ellos continúan bajo investigación, mientras que uno de los jóvenes de 21 años fue puesto en libertad sin que se presentaran cargos en su contra. Por su parte, la Federación Inglesa de Fútbol revisará el informe arbitral antes de determinar si procede imponer sanciones adicionales.

Tras el partido, el entrenador del Hull City, Sergej Jakirovic, afirmó no haber escuchado los cánticos, aunque condenó con firmeza lo sucedido al señalar que el estadio "no es lugar para eso, ni en el deporte ni en la vida pública".

En la misma línea, el técnico del Chelsea, Liam Rosenior, calificó cualquier expresión discriminatoria como "inaceptable" y manifestó su confianza en que las autoridades competentes actúen con la máxima seriedad. El episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar los esfuerzos para erradicar el racismo del fútbol y proteger los valores de respeto e inclusión que el deporte promueve.