El fútbol argentino atraviesa uno de los momentos institucionales más delicados de los últimos años. Los clubes de la Primera División decidieron convocar a un paro total de actividades entre el 5 y el 8 de marzo, fechas en las que debía disputarse la novena jornada del Torneo Apertura. La determinación fue adoptada en una reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional como muestra de respaldo a Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), frente a las denuncias impulsadas por Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Durante el encuentro, el director general de la AFA, Gustavo Lorenzo, exhibió documentación que —según explicó— demostraría que la entidad no registra deudas ni declaraciones juradas pendientes ante el organismo recaudador. A partir de esa presentación, los dirigentes sostuvieron que la supuesta deuda que dio origen a la causa judicial carece de sustento. Este punto resultó clave para consolidar la postura común de los clubes, que interpretaron la investigación como un ataque institucional y resolvieron avanzar con la medida de fuerza en señal de unidad.
Paro en el futbol argentino en apoyo al 'Chiqui' Tapia
La causa penal se originó el 12 de diciembre de 2025, cuando ARCA denunció una presunta omisión sistemática en la retención y el depósito de aportes a la seguridad social por más de 19.300 millones de pesos, correspondientes al período comprendido entre marzo de 2024 y septiembre de 2025. La acusación encuadra los hechos dentro del Régimen Penal Tributario y sostiene que, pese a contar con ingresos millonarios, la dirigencia habría incumplido obligaciones fiscales vinculadas al IVA, el Impuesto a las Ganancias y contribuciones patronales. La fiscalía argumenta que la conducta no respondió a problemas financieros, sino a una decisión deliberada.
En paralelo, el juez Diego Amarante autorizó a Tapia a salir del país bajo una fianza de cinco millones de pesos para cumplir compromisos oficiales en Colombia y Brasil, en el marco de la causa por presunta evasión impositiva. El dirigente participará en actividades organizadas por la Federación Colombiana de Fútbol y en una reunión del Consejo de la Confederación Sudamericana de Fútbol. La medida incluye estrictas condiciones de notificación a su regreso, mientras avanzan las audiencias indagatorias previstas para los primeros días de marzo.
Desde los clubes, las voces de apoyo no tardaron en hacerse oír. Fabián Berlanga, presidente de Vélez Sarsfield, afirmó que la decisión responde a lo que considera una ofensiva contra el modelo asociativo del fútbol argentino. Según expresó, la dirigencia percibe una "persecución" y rechaza cualquier intento de imponer sociedades anónimas deportivas, una figura ya debatida y resistida por los socios de las instituciones. Con el paro como herramienta de presión, el fútbol argentino busca enviar un mensaje de cohesión interna mientras la Justicia continúa evaluando un expediente que amenaza con profundizar la crisis institucional del deporte más popular del país.

