El reciente divorcio entre Marichelo Puente y Jorge D'Alessio ha causado revuelo en el ámbito del entretenimiento, luego de que saliera a la luz el nombre de la persona responsable de la separación.
Jorge D'Alessio reconoció públicamente en un encuentro con la prensa que él fue el único responsable de la ruptura con Marichelo, sorprendiendo tanto a medios como a seguidores de la pareja.
El escándalo surgió después de que a finales de marzo se confirmara que el matrimonio de los famosos había llegado a su fin.
En varias entrevistas posteriores, ambos admitieron que atraviesan un momento complicado, pero resaltaron que la decisión de separarse ocurrió "desde el amor".
Durante una conversación con los medios retomada por el programa matutino Sale El Sol, el vocalista de la banda Matute y actual participante de "Juego de Voces" dijo que legalmente sigue casado con Marichelo, por lo que aún no es un hecho que la separación sea definitiva.
En dicho intercambio, Jorge D'Alessio se sinceró respecto a la identidad de quien provocó el fin de la relación.
"Ella (Marichelo) absolutamente es una reina, el único culpable de esto fui yo, eso es la realidad", manifestó sin titubeos el cantante ante las preguntas de la prensa. Sus declaraciones rápidamente circularon por redes sociales y medios especializados, generando un intenso debate en la opinión pública sobre las razones de la ruptura.
Detalles de una separación inesperada
La atención sobre el caso se intensificó cuando Jorge D'Alessio, en una postura franca, reconoció ante cámaras y seguidores que la responsabilidad de la ruptura recae completamente en él.
Expresó además respeto y admiración por la hermana de Anahí dejando claro que la decisión no se debió a factores externos y que ella no tuvo culpa en el proceso.
Entre las declaraciones que han marcado la cobertura mediática, destaca el respeto mutuo que ambos siguen mostrando en público.
"La realidad es que fui yo quien provocó esta decisión. Marichelo merece todo mi respeto", declaró D'Alessio, reafirmando su postura y evitando señalar terceras personas o conflictos ajenos como origen del divorcio.



